Ocho organizaciones de derechos humanos egipcias llamaron a presionar para que el presidente del país, Abdelfatah Al Sisi, no haga cambios en la Constitución que le permitan ampliar su mandato y seguir gobernando más allá de 2022.

En un comunicado difundido hoy en Facebook por una de las organizaciones, el Centro Nadeem, las firmantes llamaron a las “voces independientes capaces de hablar con libertad” a presionar a Sisi para que declare su compromiso con el cumplimiento de la Constitución y abandone el poder al final de junio de 2022.

“El presidente debe comprometerse a rechazar cualquier interferencia en las próximas elecciones y permitir a los egipcios elegir libre y voluntariamente su próximo presidente”, indicaron.

El documento se publica en momentos en que diversas voces de sectores oficialistas, incluida la bancada del Partido Egipcios Libres, el principal del Parlamento, han manifestado su apoyo a la extensión del mandato de Sisi bien mediante una ampliación del plazo de Gobierno de cuatro a seis años o bien eliminando de la prohibición de reelección tras el segundo mandato.

Las organizaciones subrayan que el límite de mandatos presidenciales de dos periodos de cuatro años es “el único logro democrático que se mantiene tras la revolución del 25 de enero de 2011”, en la que fue derrocado Hosni Mubarak.

Advierten de que eliminar este límite supondría no solo una pérdida sino una “amenaza para la estabilidad política y social de Egipto” y anularía uno de los “pocos pilares de estabilidad que quedan en un clima creciente de volatilidad”.

Las firmantes afirman que desde 2013, cuando derrocó al presidente islamista Mohamed Mursi, Sisi ha “cerrado la esfera pública y nacionalizado la prensa mediante la venta de periódicos y canales a los aparatos de seguridad”.

Además, le acusan de “aplastar” cualquier movimiento que se oponga a sus políticas y de “apresar a sus enemigos” y de dar al movimiento de derechos humanos egipcio “el golpe más duro desde su inicio”.

Afirman que “la opinión pública libre ha sido ahogada”, por lo que “probablemente las voces que piden cambiar la Constitución estén orquestadas por el mismo presidente o sus colaboradores cercanos”.

El documento está firmado por Instituto del Cairo de Estudios de Derechos Humanos, el Frente Egipcio de Derechos Humanos, la red Árabe de Información de Derechos Humanos, el Comité para la Justicia, el Centro Nadeem, la Comisión Egipcia para los Derechos y Libertades, la Organización Árabe para la Reforma Penal, y el Centro Belady.

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