Según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) la cuenca del Mediterráneo se enfrenta a daños ambientales irreversibles.

El informe, llamado El Estado del Medio Ambiente y el Desarrollo es una evaluación integral del medio ambiente y el desarrollo en la región mediterránea. Su producción supuso un esfuerzo de dos años de recopilación de conocimientos realizado por 150 expertos movilizados en toda la región por Plan Bleu. Representantes de las partes del Convenio de Barcelona (21 países mediterráneos y la Unión Europea, para los que el PNUMA actúa como Secretaría), participaron en el proceso de preparación del estudio.

El texto detalla como el aumento de la desigualdad, la pérdida de biodiversidad, el impacto creciente del cambio climático y la presión incesante sobre los recursos naturales podrían provocar daños ambientales irreversibles en la cuenca del Mediterráneo.

El Estado del Medio Ambiente y el Desarrollo en el Mediterráneo concluye que, a menos que se tomen acciones urgentes y decididas para detener las tendencias actuales, la degradación ambiental podría tener consecuencias graves y duraderas para la salud humana y los medios de vida en la región. El estudio, cuya última edición fue publicada en 2009, es elaborado por Plan Bleu, un centro regional del Plan de Acción para el Mediterráneo (PAM) del PNUMA.

De acuerdo con el informe, 15% de las muertes en la región del Mediterráneo son atribuibles a factores ambientales prevenibles. Por ejemplo, en 2016, más de 228.000 personas murieron prematuramente por exposición a la contaminación del aire.

La cuenca, que es parte de uno de los destinos turísticos más codiciados del mundo (con 360 millones de visitas en 2017) y una de las rutas marítimas más transitadas, es contaminada diariamente con 730 toneladas de residuos plásticos. La presencia de más de 1.000 especies no autóctonas también representa una amenaza para la biodiversidad, así como el cambio climático: la región se está calentando 20% más rápido que el promedio mundial.

“Al estudiar en detalle los errores del pasado, el informe puede orientar un renacimiento verde en el Mediterráneo. Emprender caminos de desarrollo más ecológicos hoy puede detener las tendencias de degradación ambiental y proteger los logros obtenidos con tanto esfuerzo en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”, dijo Gaetano Leone, coordinador de la Secretaría del Convenio de Barcelona del PNUMA/PAM.

El estudio indica que la región, que alberga a más de 512 millones de personas, no está en camino de alcanzar los ODS para 2030. También destaca que el Producto Interno Bruto en los países de la costa europea es en promedio tres veces más alto que en los países del sur y el este del Mediterráneo.

“El futuro del Mediterráneo está en juego. En los últimos meses, el mundo se ha estado preguntando cómo será el futuro. Esta es la tercera edición del informe desde 2005 y muy poco ha cambiado desde entonces. Si queremos proteger el Mediterráneo para las generaciones presentes y futuras, ya no podemos permitirnos pasos graduales. Debemos embarcarnos en cambios drásticos en nuestra relación con la naturaleza”, dijo François Guerquin, director de Plan Bleu.

Para inducir una transformación que aborde los motores de la degradación ambiental, el informe identifica cinco acciones clave:

  • Incentivos y creación de capacidad: Eliminar gradualmente los subsidios perjudiciales para el medio ambiente e incentivar las opciones sostenibles, incluida la eliminación de los subsidios a las energías no renovables y la extracción de aguas subterráneas, mientras se empodera a las autoridades y actores locales para implementar los compromisos y medidas acordados a nivel nacional o internacional.
  • Cooperación intersectorial: Garantizar que todos los sectores, no solo las agencias encargadas de la gestión ambiental, compartan las trayectorias cambiantes del desarrollo y priorizar la sostenibilidad en todas las políticas sectoriales.
  • Acción preventiva: implementar medidas que eviten la degradación, que generalmente son menos costosas y conducen a mejores resultados ambientales y sociales que las limpiezas y las acciones de remediación.
  • Fomento de la resiliencia: dirigir la acción y la inversión hacia la adaptación a los cambios ambientales proyectados y aprovechar las soluciones basadas en la naturaleza.
  • Cumplimiento de las obligaciones legales: promover la adopción de disposiciones en la legislación nacional que permitan la rendición de cuentas y la acción legal, y fortalecer los mecanismos legales y administrativos involucrados en el cumplimiento, incluidos los emprendidos por los países mediterráneos en virtud del Convenio de Barcelona y sus Protocolos.

El informe proporciona un fundamento para la acción ambiental basada en evidencia. Sus autores subrayan la urgente necesidad de respuestas políticas adecuadas y eficaces para aliviar la presión sobre el medio ambiente y al mismo tiempo satisfacer las necesidades urgentes de desarrollo humano en la región.