Alodia Pérez
Responsable de Recursos Naturales y Residuos de Amigos de la Tierra

Llevamos años pensando que el incremento del consumo de productos de usar y tirar no era sostenible, que consumía muchos recursos naturales y que generaba una cantidad de residuos difícil de gestionar. Y sin embargo, este modelo de consumo no ha hecho sino crecer en las últimas décadas. Los vasos de plástico ya no solo sirven para la comida a domicilio, también puedes verlos en muchas cafeterías y restaurantes in situ, los alimentos cada vez vienen con más envoltorios, los productos de higiene también son de usar y tirar, como ejemplos, de los que podríamos mencionar muchísimos más.

El problema ha crecido tanto, que se ha hecho visible. Las imágenes de ríos y playas en las que el agua se intuye, y lo que se ven son residuos, llenan los medios de comunicación. Se trata de un problema global, en el que las consecuencias han traspasado fronteras. Pero estas imágenes, dentro de la desolación que ofrecen, están despertando la conciencia colectiva.

Por fin, y siempre más vale tarde que nunca, el problema de la contaminación por plásticos de un solo uso (y desde Amigos de la Tierra incluiríamos otros materiales, el problema es el «un solo uso») ha llegado a las agendas políticas, de la ONU, de la Unión Europea y de muchos países y regiones. A pesar de que el problema requiere de soluciones más urgentes y ambiciosas, el camino se ha iniciado. El PNUMA está debatiendo sobre las mejores medidas para acabar con la contaminación por plásticos, en Europa se está debatiendo la estrategia europea del plástico y la Directiva de plásticos de un solo uso, y en nuestro país estamos viendo leyes de residuos como la navarra o la balear, en la que las medidas van por el buen camino (por ejemplo, prohibición de productos no reciclables, tasas elevadas de reutilización, sistemas de depósito, devolución y retorno, etc.)

Con esta situación, ¿la ciudadanía preocupada que puede hacer? Desde Amigos de la Tierra hemos lanzado «Operación Plastic Off», en la que estamos organizando recogidas de residuos en las que se caracterizan las marcas de los productos recogidos, para saber quiénes son los principales responsables del abandono de residuos, y Plastic attacks, en los que se devuelven a los supermercados todos los envases, con el fin de llamar a la acción para reducir el sobre-envasado en los lineales de los supermercados.

Estas acciones se enmarcan en un movimiento global, Break Free From Plastic, del que forman parte entidades de todo el planeta, y que a modo de ejemplo, el pasado 15 de septiembre, día mundial de la limpieza del planeta, se realizaron 238 recogidas de residuos con caracterización de las marcas encontradas en 42 países. En las próximas semanas se publicarán los resultados de estas caracterizaciones. El objetivo es visibilizar las marcas que se lucran poniendo en el mercado productos de fácil abandono, y que no asumen su responsabilidad en la gestión de sus residuos.

A pesar de la gravedad del problema, la conciencia global está avanzando, por lo que confiamos en poder poner freno a la contaminación por productos de un solo uso, reducir el consumo desmesurado de recursos naturales, y avanzar hacia modelos de consumo sostenible, duradero y que asegure que los entornos naturales y océanos están libres de peligro.