Fin de fiesta. Este viernes, la dividida oposición de Venezuela ha puesto fin al gobierno autoproclamado de Juan Guaidó en Venezuela tras cuatro años de fallida ofensiva para intentar despojar de la presidencia a Nicolás Maduro.

La decisión de abandonar a Guaidó ha sido tomada por los miembros del viejo Parlamento electo en 2015, que tildaron de fraudulento el triunfo del chavismo en las elecciones parlamentarias de 2020.

La propuesta (presentada por las formaciones políticas de Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Movimiento por Venezuela) ha recibido 72 votos a favor, 29 en contra y ocho abstenciones, recoge el diario El Nacional.

Una oposición fracturada pone fin al experimento de Juan Guaidó en Venezuela / Imagen: infobae
Una oposición fracturada pone fin al experimento de Juan Guaidó en Venezuela / Imagen: infobae

En una entrevista con RTVE, Guaidó dijo que «esa decisión política que toma la bancada, que hoy conforma la mayoría que como demócrata respeto, es inconstitucional porque no se puede suprimir el Artículo 233».

Además, manifestó que esta decisión termina con la unidad opositora y que supondrá un fortalecimiento para el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro. «Hoy hemos saltado al abismo y renunciado a una herramienta importante en nuestra lucha», aseguró.

La Asamblea Nacional ya aprobó en primera discusión el cese de Guaidó al frente del Gobierno interino, aunque aquella resolución requería de una segunda sesión para certificarse y apartar al líder opositor.

La segunda sesión de la Asamblea Nacional quedó aplazada para el 3 de enero «atendiendo el criterio de los miembros de la junta directiva y diputados» y en aras de lograr un mayor consenso.

Críticas desde su propio lado

En las últimas semanas, Guaidó ya había recibido las críticas de algunos de los partidos contrarios a Maduro por considerar que, tras casi cuatro años, no había cumplido con los objetivos esperados.

Guaidó, que se proclamó presidente encargado en una plaza pública el cinco de enero de 2019 con el apoyo de Washington, ganó el control de activos venezolanos bloqueados en el extranjero por las sanciones contra Maduro. Sin embargo, nunca pudo asumir el poder real, pese a un amplio apoyo internacional que fue disminuyendo con el paso del tiempo.

El apoyo internacional a Guaidó se ha ido diluyendo en estos cuatro años. Washington, su principal aliado, no reaccionó a la eliminación del interinato, pero ya antes había enviado a Caracas delegados para reunirse con Maduro pese a las repetidas sanciones.

El contexto ha cambiado con la crisis energética creada por el conflicto militar entre Rusia y Ucrania. El crudo venezolano, blanco de un embargo desde 2019, se volvió un botín más atractivo para los países occidentales.

Maduro ganaba terreno, mientras Guaidó perdía la confianza de sus seguidores al ser el blanco de numerosas investigaciones judiciales. Las denuncias por corrupción a funcionarios designados por el líder opositor para «proteger» los activos venezolanos en el extranjero aumentaron y terminaron siendo señalados por su vida lujosa y el manejo irregular de fondos públicos.

Colombia y Estados Unidos, que brindaron todo el apoyo al experimento de Guaidó, registraron los mayores escándalos de malversación de recursos dentro de empresas venezolanas gestionadas por el «presidente encargado».

El presidente Maduro suele ironizar en torno a Guaidó al hablar de «gobierno interino de Narnia». En el mismo sentido el ministro de Comunicación e Información de Venezuela, Freddy Ñáñez, tuiteó: «Que en paz descanse nadie: el que nunca fue y no siendo nada deja de merecer hoy incluso la burla nadaísta».

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