El primer ministro húngaro, el nacionalista Viktor Orbán, dijo hoy en Budapest que será su partido el que decidirá, después de las elecciones a la Eurocámara del 26 de mayo, si permanece o no en el Partido Popular Europeo (PPE).

«Nosotros decidiremos sobre nuestro futuro y no el PPE», aseveró Orbán ante simpatizantes y periodistas, en un evento convocado para lanzar la campaña electoral para los comicios europeos.

El jefe del Gobierno magiar indicó de que su partido, el ultraconservador Fidesz, abandonaría la agrupación que ha sido hasta ahora su familia europea si la orientación de ésta se inclina hacia el «liberalismo».

Si, «como se ve ahora, (el PPE) se mueve hacia la izquierda y hacia el liberalismo, el Fidesz no se quedará», dijo.

Con estas declaraciones, Orbán aludía a la suspensión del Fidesz que el PPE decidió el pasado 20 de marzo por amplia mayoría de su asamblea, al considerar que la formación húngara no respeta los valores de la democristiana europea.

La decisión tuvo lugar después de que varios miembros del PPE pidieran la expulsión de partido de Orbán tras diversos ataques de Budapest a Bruselas.

El PPE llevaba tiempo observando críticamente las polémicas reformas del Gobierno húngaro en el sistema de educación y en el judicial, así como las restricciones al trabajo de las ONG.

La última gota que desbordó el vaso había sido una «campaña informativa» en la que Budapest acusó al presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, de querer obligar a los países de la Unión Europea (UE) a acoger inmigrantes.

Orbán volvió hoy a arremeter contra Juncker al afirmar que los resultados de su presidencia «son el brexit y los conflictos en la UE».

Para el primer ministro húngaro, «en los comicios de mayo se juega nuestra civilización cristiana», ya que «se decidirá si los líderes de la UE serán políticos favorables o contrarios a la inmigración».

Defensor de lo que llama una «democracia iliberal», Orbán insistió en su postura decididamente contraria a permitir la entrada de inmigrantes en Europa por considerar que amenazan la cultura europea, y repitió su viejo mensaje contra el proyecto unificador de la UE, de que «los burócratas de Bruselas» quieren debilitar a las naciones.

El Fidesz decidirá sobre su permanencia en el PPE tras analizar los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo, indicó.

En los comicios anteriores (2014), el partido húngaro consiguió 12 de los 21 escaños correspondientes a su país, y los sondeos más recientes le vaticinan un porcentaje similar en el voto de mayo próximo.