El manifiesto, respaldado por la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies, el Colectivo Ecoloxista de Avilés, el Instituto para la Calidad y la Educación Ambiental-INSCEAM, la Asociación Geotrupes, el Grupo Asturiano para el Estudio y Conservación de los Murciélagos (GAECM), la Asociación Asturiana de Amigos de la Naturaleza (ANA), la Asociación Medioambiental Biodevas, el Grupo Ornitológico Mavea, la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica y la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife), recuerda que actualmente en Asturias se encuentran funcionamiento una veintena de instalaciones para la producción de energía eléctrica , otras 20 en proyecto y decenas de nuevas propuestas para el occidente de la comunidad.

El impacto ambiental y paisajístico de todas estas instalaciones, unido al de sus infraestructuras asociadas (pistas de acceso, subestaciones eléctricas o líneas eléctricas de evacuación), está causando «una gran preocupación y alarma» entre los grupos ambientalistas y la comunidad científica en Asturias, pues aunque el avance hacia las energías renovables es una necesidad urgente debido a los efectos del cambio climático, consideran que «esto no debe ir en detrimento de la preservación del rico patrimonio natural asturiano, y especialmente de la protección de su diversidad biológica».

Por lo tanto -consideran-, es necesario apostar por un modelo energético «que anteponga la reducción del consumo y fomente el ahorro y la eficiencia energética» buscando una interacción armónica con el Plan Estratégico de Patrimonio Natural y la Biodiversidad.

Las organizaciones ambientalistas asturianas reclaman coherencia y participación ciudadana en las decisiones concernientes a la implantación de nuevos parques eólicos / Creative Commons

Los colectivos valoran, en este sentido, que la repentina aceleración en el proceso de implantación de energías renovables en Asturias «no se está viendo acompañada de la necesaria planificación territorial», ni «contando con las salvaguardas suficientes para asegurar la coherencia dela red eólica con la protección de la biodiversidad y el medio natural», al considerar evidente que todo el conjunto de proyectos eólicos debería someterse a una evaluación ambiental estratégica de acuerdo con la norma europea.

Según recuerdan, en el actual contexto estatal, comunidades autónomas como La Rioja han establecido moratorias temporales a la implantaicón de instalaciones eólicas hasta que no se realice previamente una planificación territorial de la capacidad de acogida y sus implicaciones ambientales. Porque el crecimiento no planificado de la implantación de los parques eólicos supone un grave riesgo «ya que no se está evaluando adecuadamente el efecto sinérgico y acumulado» que representa el conjunto de multitud de pequeñas instalaciones «que presentan una clara fragmentación a la hora de su tramitación».

Las organizaciones consideran que en Asturias «se está a tiempo de realizar una planificación del despliegue de este tipo de instalaciones contando con todos los agentes implicados» y con un análisis pormenorizado «no sólo de los aerogeneradores!, sino de todos los elementos asociados como pistas y líneas y subestaciones eléctricas.

Por este motivo solicitan al Gobierno autonómico la declaración de una moratoria de todos los proyectos de parques eólicos previstos en Asturias hasta que se elabore el correspondiente plan de ordenación que pueda ser sometido a la preceptiva evaluación ambiental estratégica.