Más de una docena de grupos de derechos [humanos] ha acusado a la Universidad de Oxford de utilizar cifras politizadas y “celebrar” una ocupación militar, pues su página digital encargada de registrar la aplicación de vacunas para el coronavirus, Our World in Data [Nuestro Mundo en Datos], no incluye a los palestinos en sus cifras de vacunación en Israel.

Citando la Cuarta Convención de Ginebra, 19 ONGs, entre ellas Amnistía Internacional, Médicos por los Derechos Humanos Israel y una coalición de grupos de derechos humanos palestinos declaró que debería incluirse a los 4,5 millones de palestinos que viven bajo ocupación militar de Israel en el cálculo del porcentaje de la población de Israel que ha recibido la vacuna.

Entre ellos se incluyen los millones de palestinos de la Cisjordania ocupada, Jerusalén Este y la Franja de Gaza. La página afirmaba que la tabla de vacunación de la Covid-19 muestra el notable logro de Israel en la vacunación de muchos de sus ciudadanos.

“Omite, sin embargo, el hecho de que, en tanto que potencia ocupante, Israel no ha cumplido con su obligación de proporcionar vacunas, de acuerdo con la Cuarta Convención de Ginebra, a los 4,5 millones de palestinos que viven bajo su ocupación militar, tal como afirman destacadas organizaciones palestinas, israelíes e internacionales de salud y de derechos humanos”, rezaba la carta.

Las organizaciones benéficas añadieron que escribir que Israel ha vacunado a un tanto por ciento de «su población» sin contar a la población bajo control militar resulta “legalmente incorrecto y moralmente problemático”.

Our World in Data, adscrita a la Universidad de Oxford, declaró que coincidía en su preocupación de que debería tenerse en cuenta la población que vive en Palestina, pero rehusó modificar su forma de registrar la vacunación en una respuesta por escrito que compartió con The Independent. Declaró que, disponiendo de diferentes cifras y porcentajes en Israel y Palestina, si intentan absorber los dos, eso “se convertiría en un doble recuento”.

Israel ha recibido elogios en todo el mundo por la eficiencia de su programa de vacunación y va camino de convertirse en el primer país en inocular por completo a su población.

Sin embargo, ha recibido críticas por la discrepancia entre las cifras de israelíes vacunados, por comparación a la cifra de palestinos que han recibido la vacuna.

Bastante más de la mitad de los israelíes se ha vacunado, según datos de la Organización Mundial de la Salud, por comparación con menos de 150.000 palestinos vacunados en la Cisjordania y Gaza ocupadas.

Hasta ahora, casi 840.000 personas se han contagiado de coronavirus en Israel, a causa de lo cual han muerto 6.345. Se sabe que cerca de 284.000 palestinos han contraído el virus, mientras que han muerto más de 3.000. Los médicos de Gaza, sobre todo, han tenido que luchar para contener el virus con apagones eléctricos y escasez de medicinas considerables.

Los israelíes han negado con vehemencia las acusaciones de discriminación en su aplicación de las vacunas y los funcionarios han señalado el hecho de que Israel ha vacunado a los palestinos que viven en Jerusalén, así como a los palestinos que trabajan en Israel.

Los funcionarios israelíes han culpado en el pasado a la Autoridad Palestina de no tratar de cooperar con el gobierno israelí para procurarse y distribuir las vacunas.

Algunos comentaristas, entretanto, han argumentado que Israel no tiene obligación de vacunar a los palestinos.

Los israelís citan los Acuerdos de Oslo, los acuerdos de paz provisionales firmados por israelíes y palestinos en los años 90, como razón por la cual los palestinos son responsables de su propia respuesta sanitaria. De conformidad con el acuerdo, se requiere a la Autoridad Palestina para que mantenga los criterios de vacunación internacional y a ambas partes que intercambien información y colaboren para combatir las epidemias.

Los expertos de las Naciones Unidas han declarado que Israel no ha garantizado que los palestinos bajo ocupación en Cisjordania y Gaza puedan acceder en un próximo futuro a las vacunas disponibles.

Afirmaron que, como “poder ocupante, se requiere de Israel, de acuerdo con la Cuarta Convención de Ginebra, que mantenga ‘en la mayor medida de los medios disponibles para ello’ los servicios de salud en territorio ocupado”.

Los expertos citaron el Artículo 56, que afirman implica que Israel debe adoptar y aplicar “las medidas profilácticas y preventivas necesarias para combatir la propagación de enfermedades y epidemias contagiosas” en colaboración con las autoridades nacionales y locales”.

En la carta entregada a Our World in Data, las entidades benéficas apremiaban a la página a incluir con exactitud a todos los israelíes y palestinos que viven bajo control israelí como denominador cuando se calcule el porcentaje de cobertura de vacunación de Israel.

“Sumar esos millones de palestinos privados de vacuna a las cifras de Israel cambiaría totalmente el cuadro”, rezaba la carta.

En relación con esto, abordada por The Independent, la embajada israelí en Londres declinó hacer comentarios.


Publicado originalmente en https://www.independent.co.uk/news/world/middle-east/israel-vaccine-oxford-university-palestinians-b1835279.html

Comité de Solidaridad con la Causa Árabe

Traducción: Lucas Antón

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1 Comentario

  1. Aunque sectarios en vuestra obsesión antijudaica, como supuesto medio informativo veraz deberían saber que Israel no es una “potencia ocupante” de Judea-Samaria (Cisjordania) y que estos territorios son territorios en disputa, y tienen la obligación política de documentarse antes de hablar y saber que, según los Acuerdos de Oslo de 1993 (oficialmente Declaración de Principios sobre las Disposiciones relacionadas con un Gobierno Autónomo Provisional), fueron una serie de acuerdos suscritos entre el Gobierno de Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), firmados en la ciudad egipcia de Teba y ratificados por la Asamblea General del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 11 de octubre de 1993:
    “Artículo VI. Traspaso preparatorio de atribuciones y responsabilidades
    “1. Al entrar en vigor la presente Declaración de Principios y al llevarse a cabo el retiro de la Faja de Gaza y de la zona de Jericó, comenzará el traspaso de la autoridad del gobierno militar israelí y de su administración civil a los palestinos autorizados para cumplir esa labor, conforme a lo que se detalla en el presente documento. Ese traspaso de autoridad será de índole preparatoria, hasta que asuma el poder el Consejo.
    “2. Inmediatamente después de la entrada en vigor de la presente Declaración de Principios y del retiro de la Faja de Gaza y de la zona de Jericó, y con miras a fomentar el desarrollo económico de la Ribera Occidental y de la Faja de Gaza, habrá un traspaso de autoridad a los palestinos en las esferas siguientes: educación y cultura, salud, bienestar social, tributación directa y turismo. La parte palestina comenzará a organizar la fuerza de policía palestina, conforme a lo convenido. Hasta que el Consejo asuma sus funciones las dos partes podrán negociar el traspaso de otras atribuciones y responsabilidades, según se convenga”.
    La Organización Mundial de la Salud, OMS, el 5 de noviembre de 2020 informaba que: “Con respecto a la cobertura de salud, los palestinos con estatus de residencia en Jerusalén oriental tienen acceso al seguro médico israelí […] En el resto del territorio palestino ocupado, la Autoridad Palestina y la autoridad de facto en la Franja de Gaza asumen las responsabilidades de la administración de la atención de salud pública para la población palestina […] La Autoridad Palestina tiene la responsabilidad de brindar atención médica a la población palestina en Cisjordania y Franja de Gaza tras su establecimiento en virtud de los Acuerdos de Oslo”.
    Por tanto, la Autoridad Palestina y Hamás son totalmente responsables de la gestión sanitaria de sus conciudadanos. El hecho que no tengan vacunas y que no las hayan pedido ni comprado solo es imputable a la voluntad de sus gobernantes.

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