Rosa María Artal ha publicado un articulo en elDiario.es donde afirma que «se ha convertido en costumbre que las entrevistas a políticos no sean tales, sino una oportunidad para que incrusten consignas y calumnias. La propaganda apenas camuflada, la desinformación rotunda, es causa directa de esa laxitud moral que se extiende por los grandes asuntos patrios».

Esto ha sido precisamente lo que ha ocurrido con Pablo Casado, que según la periodista «fueron 13 las veces que, durante apenas 30 minutos, el presidente del PP respondió con falsedades a las preguntas de Carlos Franganillo, conductor del Telediario de la noche de TVE».

Entrevista a Pablo Casado en TVE.

Esta información que maneja Artal proviene del cotejo de Fernando Varela, quien recogió para InfoLibre todas estas falsedades.

«El presidente del partido mayoritario de la derecha se puede permitir mentir y difamar en prime time y será lo que quede, dado que TVE publicita después la sarta de falacias que dice», ha espetado Artal.

Las conclusiones de Artal

«Una entrevista periodística no es la que brinda un micrófono a una persona para que suelte lo que le viene en gana sin que quede clara la verdad de los hechos. Eso es darle un altavoz promocional. Y, si es el caso, la falta de escrúpulos del entrevistado, la siembra impune de mentiras, hace un grave daño a la sociedad. Hay personas tan acostumbradas a mentir que lo hacen con soltura y numerosos incautos caen en su trampa», sentenciaba la periodista.

Por ello considera que «hay que poner remedio a la desinformación. Cambiar sobre todo esos esquemas nocivos que se han ido imponiendo. Las noticias con raíces profundas no caducan. El contexto precede al presente y juntos prevén el futuro. Y poner en práctica principios básicos como que los políticos no se sientan en una entrevista para soltar su programa y calumniar a sus rivales, sino para responder a las preguntas que interesan a la sociedad y que los periodistas les plantean. ¿De verdad hay que explicarlo?».

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