El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha recibido una amenaza directa en Twitter en donde se pide acabar con su vida si no dimite por la petición del juez García-Castellón para que se le investiga.

«Bueno en vista de que Pablo Iglesias no va a dimitir en vista de su imputación por el Tribunal Supremo… Habrá que matarlo ¿No?, ¿Acaso no es lo que hacían los comunistas cuando no cumplían con lo que se le decían?», señaló una usuaria de Twitter.

Iglesias ha respondido: «Por más que continúen las amenazas de muerte, seguiremos trabajando desde el Gobierno y con la ley en la mano para hacer un país mejor. Ni la violencia ni las amenazas ultras detendrán los avances democráticos», citando el tuit de la amenazante.

No, no tiene que dimitir

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo aún debe decidir si investiga a Pablo Iglesias. No está imputado, sino que el juez ha solicitado a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que se le investigue.

Tanto el artículo 71 de la Constitución Española como el artículo 11 del Reglamento del Congreso indican que los diputados están aforados, y el artículo 102 de la Constitución hace lo propio para los miembros del Gobierno. Además, para poder ser jugado por el Supremo haría falta que el Pleno del Congreso de los Diputados lo autorizara mediante una votación.

Asimismo, el actual código ético de Podemos no dice que los imputados tengan que dimitir de su cargo, no contempla la imputación o la investigación por un delito como un motivo de dimisión. Las razones por las que un cargo público de este partido están recogidas en el punto XI.e del documento, y son “ser procesado o condenado”.

El código ético de la formación morada si recoge que los cargos electos de Podemos deben renunciar “a cualquier privilegio jurídico”y al “acogimiento a cualquier figura de aforamiento judicial”.