El pueblo chileno quiere una nueva Constitución. Los resultados que ha arrojado el plebiscito convocado para este domingo 25 han sido concluyentes con una mayoría abrumadora a favor del «Apruebo» (una nueva Constitución), que se llevó el 78,2% de los votos, con el 99% escrutado.

Se acabó así con las leyes heredadas de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y vista como el germen de las desigualdades que originaron las revueltas.

Apenas cerraron los colegios electorales, miles de manifestantes se empezaron a concentrar en las plazas y calles de las principales ciudades del país. En la capital, la multitud se congregó en Plaza Italia, bautizada por los manifestantes de la revuelta social como Plaza Dignidad.

Hubo música, fuegos artificiales, banderas y cánticos como el emblemático «Chile Despertó», que se ha escuchado desde casi el primer día, hasta otro canto, también muy coreado, en el que califican a Piñera de «asesino, igual que Pinochet». Proyectada en la fachada de uno de los edificios más grandes de la plaza se apareció la palabra «Renace».

Sobre ello se ha pronunciado el vicepresidente del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, que ha mostrado su alegría por el resultado: «Llegan más buenas noticias de avances democráticos en América Latina».

«El pueblo chileno deja atrás la Constitución neoliberal impuesta por Pinochet y abre paso a un proceso constituyente. Viva Chile, viva el pueblo, vivan los trabajadores», señaló Iglesias.