Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno, ha reconocido este martes que hubo «una pelea dura» para facilitar los trámites de las ayudas del ingreso mínimo vital (IMV) y ha señalado que «no hay excusa burocrática» para que la prestación no llegue «a la gente que lo necesita».

«No puedo aceptar que hayamos creado un derecho importante que no llega a la gente que lo necesita», ha subrayado en una entrevista en Cadena Ser, en la que ha confirmado que hubo una «pela dura» en el Gobierno de coalición para facilitar los trámites.

Por ello, ha desvelado que desde Unidas Podemos «pelearon» en la negociación de los PGE para «mejorar» el ingreso mínimo. «Hay que abrir el cuello de botella. Tiene que ser más fácil pedir el IMV», ha defendido, al tiempo que ha reconocido que su formación consiguió «ampliar la cobertura» de la ayuda y facilitar los requisitos entre jóvenes o personas convivientes en el mismo domicilio.

«No va a ser suficiente», ha dicho Iglesias, quien ha revelado que desde su grupo parlamentario y otras fuerzas de izquierdas trabajarán para «incorporar enmiendas» en el Congreso.

«Tengo que aceptar que es algo que nos debe avergonzar. Un gobierno no puede decir que las cosas de palacio van despacio», ha insistido el vicepresidente segundo, quien ha señalado que el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, se «ha puesto a trabajar» para mejorar la prestación. «Hay que presionar (…) Cuando presiona la sociedad civil, se consiguen cosas», ha recalcado.