El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, se ha mostrado indignado con el PP por su reacción en la sesión de control al Ejecutivo cuando se le preguntaba por un caso de presuntos abusos a menores tuteladas en centros de Baleares.

Se trata de un caso sobre que tanto populares como la ultraderecha han usado para arremeter contra el Gobierno después de que PSOE, MÈS y Unidas Podemos rechazaran crear una comisión de investigación en el Parlament balear.

Esto es justo lo que ha hecho la diputada del PP Margarita Prohens, quien acusó al Gobierno de «callar en el caso de prostitución de niñas en centros de Baleares y votar no a las comisiones de investigación».

Cuando Iglesias tomaba la palabra para pedir que no se usara ese asunto como un arma arrojadiza, le interrumpieron risas de la bancada de la derecha: «Que estemos hablando de niñas prostituidas y ustedes se descojonen en la Cámara revela muchos elementos a nivel moral. Hay cuestiones que, por salud democrática, sería razonable que no produjeran una disputa política».

«No creo que ni uno solo de los 350 diputados que hay aquí tenga la más mínima duda de que hay que intervenir», señaló el vicepresidente. «Creo que sus propios votantes se indignan cuando usan un elemento como este para hacer la más baja política».

«Saben que hay una investigación de la Fiscalía, del Defensor del Pueblo, saben que la primera iniciativa de mi vicepresidencia es una ley de la infancia para proteger contra todas las violencias, también las de la Iglesias católica e independientemente de donde hayan nacido. Hay que mantener una mínima dignidad parlamentaria», finalizó Iglesias

La diputada popular insistió: «Ustedes bloquean comisiones de investigación porque para ustedes hay mujeres de primera y de segunda. Su feminismo no nos defiende a todas. Aquí hablamos de responsables de estas niñas, hay que determinar donde han estados esos errores. Del ‘sí te creo’ pasan al ‘sean prudentes’ mientras se pelean por poner nombre a una ley de infancia del PP. Las mujeres del PP denuncian, las de izquierdas callan y bajan la cabeza,. No hay pancarta que tape tanto bochorno».

«Lo que acabamos de ver es muy triste. Ver aplaudirles ufanos mientras usted se ríe cuando hablamos de niñas prostituidas es de las cosas más repugnantes que hemos visto en esta Cámara. Es legítimo la confrontación, pero en esto demuestran su profunda indignidad», respondió Iglesias.

Después le tocó el turno a VOX a través de Mireia Borrás (Vox): «¿Qué medidas planea para proteger a los menores objeto de abusos sexuales?», preguntó con la mirada puesta en Baleares.

Iglesias contestó que «es un orgullo que nuestra primera medida sea una ley de infancia para proteger a niños y niñas de todo tipo de violencia sexual, vengan de donde venga, hayan nacido donde hayan nacido. Este Gobierno está en permanente contacto, independientemente del color político, con todas las administraciones».

La miembro del partido ultra insistió: «Ustedes han votado en contra de abrir una comisión de investigación». «Sólo han pedido cautela, la misma que piden contra Vox. Para ustedes hay víctimas de primera y de segunda, el caso se Mallorca es solo una prueba más. Espero que no le haga tanta gracia como cuando bromeaba con Boti Rodrigo por estar con una menor. Su negativa a una comisión de investigación retrata que no les importan las mujeres por mucho que salgan el 8M. Están más preocupados en ocultar sus vergüenzas, como cuando Mónica Oltra ha ocultado los abusos a una menor de su exmarido».

«No entiendo algunas cosas», respondió Iglesias: «Que estemos hablando de niñas prostituidas y que diga que se criminaliza a los hombres, cuando han sido malnacidos varones los que han cometido esos abusos. Igual está un poco desubicada. Es legítimo que hable de su partido y es legítimo que se defienda, pero no cuando hablamos de niñas prostituidas. Sus votantes son mejores que ustedes, y no van a entender que intenten sacar rédito político de que niñas hayan sido violadas. Es repugnante incluso para un fascista».