La madrugada del pasado domingo, un toro llamado Campanito logró huir de la plaza de la localidad de Brihuega, donde tenía lugar un concurso de recortes, prácticamente la antesala al matadero. Varias personas lo persiguieron en coche, acorralándolo, aterrorizándolo y poniéndolo todavía más nervioso, hasta finalmente atropellarlo intencionadamente y golpearlo con los vehículos hasta matarlo. Esta barbaridad es una muestra más de la violencia y maltrato de la tauromaquia y hemos presentado una querella criminal para hacer justicia a Campanito.

Un vecino, testigo de los hechos, declaró al medio 20minutos que «Anteriormente esto era una salvajada: se compraban vehículos de cuarta mano expresamente para participar en los encierros y con eso se arreaba a los toros». También añadió que «no habían cerrado la puerta exterior, por incompetencia o vete tú a saber por qué». Por ello, también denunciaremos por la vía administrativa a la organización del evento, por posible vulneración de las medidas de seguridad.

Las personas que disfrutan con el maltrato a los toros son un peligro para la sociedad, como quedó demostrado recientemente. Debido a la situación sanitaria y por precaución, se cancelaron los encierros del 16 de agosto en la localidad guadalajareña, ya que se consideraba un evento «de alto riesgo».

Poco después, dos encapuchados amenazaron con una navaja a un vecino de Brihuega, asegurando que «alguien va a pagar las consecuencias de que no haya encierro». No viviremos en una sociedad tranquila y a salvo hasta que se acabe con estos espectáculos anacrónicos que alimentan los comportamientos incívicos y nocivos.

PACMA interpone una querella criminal por el atropello mortal del toro huido en Brihuega
PACMA interpone una querella criminal por el atropello mortal del toro huido en Brihuega

La tauromaquia es violenta y peligrosa y debe ser prohibida por ley. Por culpa de ese concurso de recortes, además de la muerte de Campanito, dos hombres acabaron ingresados en el Hospital Universitario de Guadalajara. Uno incluso ha tenido que ser intervenido quirúrgicamente. Nada de eso hubiese ocurrido si la tauromaquia estuviese abolida y no se hubiese permitido el acoso y la exaltación de ese toro en la plaza de toros La Muralla.

Por eso, el próximo 18 de septiembre, alzaremos la voz en Madrid para exigir #MisiónAbolición. Porque esto también es tauromaquia y debemos acabar con ella.

Fuente: PACMA

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