En el contexto del nuevo Pacto de Migración y Asilo que la Comisión Europea va a proponer hoy, Save the Children denuncia que, cinco años después de la llamada «crisis de los refugiados», los niños y las niñas migrantes y refugiados todavía sufren las duras políticas fronterizas y migratorias en toda la Unión Europea.

«Si bien acogemos con satisfacción la atención específica que se presta a los niños y las niñas, tememos que las nuevas medidas propuestas corran el riesgo de repetir el mismo enfoque fallido que condujo a la terrible situación en el campo de refugiados de Moria y a los desastres en el Mediterráneo. Es difícil comprender que la UE no haya aprendido de sus errores recientes», señala Anita Bay Bundegaard, directora para Europa de Save the Children.

La organización considera que el incendio en Moria, que dejó a 4.000 niños y niñas en la calle, ha demostrado que no podemos recurrir a recetas del pasado que ponen en riesgo la vida de los refugiados. «Los nuevos procedimientos fronterizos y de control, incluida la nueva instalación en Lesbos, crearán más masificaciones y miles de personas permanecerán retenidas durante largos períodos», añade Bay Bundegaard.

Save the Children también considera urgente que se alcance una solución para las personas que llegan a la UE y que pueden no tener derecho a la protección internacional, pero no pueden regresar a sus países de origen ya que corren el riesgo de vivir en un limbo durante mucho tiempo. Asimismo, la organización cree fundamental que los sistemas de asilo en diferentes Estados miembros cumplan con los mismos altos estándares de protección, hecho que debe ser una prioridad absoluta. A medida que los estados miembros de la UE continúan bajando sus estándares, la Comisión Europea debería poner el listón alto, especialmente para los niños y niñas», advierte Bay Bundegaard.

Ylva Johansson, comisaria de Asuntos Interiores de la UE, ha instado a los Estados miembros a que aumenten sus esfuerzos por reubicar a los niños y niñas migrantes y refugiados que se encuentran en Grecia. Save the Children respalda esa petición y subraya que debería quedar muy claro cuándo y cómo se activará este nuevo mecanismo de solidaridad, así como qué sucede si los miembros no lo cumplen. La organización pide que las disputas entre los Estados miembros no sigan dejando desamparadas a las familias que buscan protección en Europa. También solicita que las políticas de reubicación garanticen el interés superior de los menores y que no se obstaculicen los procedimientos rápidos de reunificación familiar.

El aumento de las vías legales y seguras debería ser otro de los compromisos que impulse la UE, según Save the Children. Desde principios de 2019, más de 1.700 personas migrantes y refugiadas han muerto o desaparecido en el Mediterráneo en su intento de llegar a Europa, y solo la semana pasada dos niños murieron cuando intentaban cruzar del Líbano a Chipre. Save the Children está llevando a cabo una recogida de firmas para reunir el máximo apoyo y que se lleven a cabo en la mayor brevedad las citadas medidas.

Un reciente informe de Save the Children señala que más de 200.000 niños y niñas no acompañados han buscado asilo en Europa durante los últimos cinco años. Muchos de ellos provienen de países que enfrentan crisis prolongadas, como Afganistán y Siria. A menudo luchan por obtener el estatus de refugiado, viven con el temor constante de ser deportados o detenidos y no pueden reunirse con miembros de su familia.

Save the Children trabaja en Siria, Bangladés, Uganda, Jordania, Líbano, Irak, Egipto y otros muchos más países donde millones de niños y niñas dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir. En estas regiones, la intervención de la organización se centra en proporcionar salud, nutrición, educación y protección a la infancia más vulnerable.

En España, Save the Children trabaja en la frontera internacional de Beni Enzar entre Melilla y Marruecos, donde el pasado año atendió a 798 menores solicitantes de asilo y migrantes, y a sus familias. En esta zona la organización colabora con la Policía de Asilo para intentar agilizar al máximo posible los trámites de las peticiones de asilo. La organización también está presente en Algeciras, donde en 2019 se convirtió en la primera de la provincia de Cádiz en facilitar la identificación de víctimas de trata, en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía. Además, Save the Children cuenta con un equipo especializado en protección y educación social en los centros de acogida de urgencia de Barcelona y Tarragona, equipo que en 2019 acompañó a 306 niños y niñas. Del mismo modo, la organización atendió el pasado año a 1.809 menores migrantes y refugiados llegados por vía marítima, cubriendo alrededor del 70% de las llegadas a los puntos críticos de las costas andaluzas.

 

Fuente: Save the Children.