Ha costado tiempo y esfuerzo, pero la homosexualidad está cada vez más aceptada socialmente. A pesar de que el avance de la extrema derecha amenaza esta reivindicación, día a día más gays «salen del armario», aunque aún nos podemos encontrar con personas que no acepten este tipo de orientación sexual.

Una pregunta habitual en esta situación es ¿por qué los homosexuales se ven en la obligación de decir “soy gay” y los heterosexuales no deben decir nada? No tenemos respuesta a esta pregunta, pero hoy hemos visto un rayo de esperanza en esta sociedad tan falta de entendimiento.

Se trata de una carta que dedica un padre a su hijo. El hombre, escuchó como su vástago hablaba con su novio planeando contarle que era gay y decidió tanto normalizar como facilitar la situación escribiéndole la carta más bonita del mundo. Imprescindible.