Por Javier Cortines
Israel lo tenía todo controlado y el lobby judío estadounidense había proyectado al mundo la imagen de que los palestinos eran “terroristas” que amenazaban la existencia del Estado Hebreo y la paz mundial; pero ese mensaje, basado en mentiras y en la manipulación de la opinión pública, no era más que un eco de la voz del amo que, como todos sabemos, se mueve por intereses geopolíticos y económicos.

Esa imagen, construida durante décadas en base al trauma histórico del holocausto, se está haciendo añicos. La responsable de ese copernicano “punto de inflexión” es la adolescente Ahed Tamimi, icono de la resistencia palestina quien, además de ser una extraordinaria comunicadora, ha estado al frente de todas las manifestaciones contra la ocupación sionista durante esta década, es decir, desde que tenía diez años.

El periodista israelí Gideon Levy, del diario “Haaretz” (palabra que en hebreo significa La Tierra), escribió el pasado 21 de diciembre, dos días después de la detención de Ahed Tamimi, un artículo titulado “Tres razones por las que una adolescente palestina está volviendo loco a Israel”. El texto dice así:

La niña de Nabil Saleh (el poblado de Ahed) destrozó varios mitos de los israelíes. Lo peor de todo es que se atrevió a dañar el mito israelí de la masculinidad. De repente resulta que el soldado heroico que nos vigila día y noche con coraje, se enfrenta a una niña con las manos vacías.

¿Qué va a pasar con nuestro machismo, que Tamimi rompió con tanta facilidad, y nuestra testosterona? De repente los israelíes vieron al enemigo cruel y peligroso al que se enfrentan: una niña de dieciséis años con cabello rizado. Toda la demonización y deshumanización de los medios (de comunicación) aduladores se hicieron añicos al enfrentarse a una chica con un suéter azul.

El diputado de Compromís, Enric Bataller, quien visitó recientemente Palestina, va aún más lejos que Gideon Levy. El parlamentario, en una reciente entrevista concedida a Contrainformación.es, dijo:

El padre de Ahed (nacida en el poblado de Nabil Saleh el 31 de enero de 2001, acaba de cumplir 17 años en la cárcel) es consciente del valor de los símbolos y sabe que la imagen de su hija ha roto el cómodo estereotipo que desde hace siglos alimenta la represión que la raza blanca ha venido practicando para someter al resto del mundo. Nos han educado para identificar a los blancos con “los buenos” y a la gente de color con “los malos”.

Bassem Tamimi entiende el potencial simbólicamente subversivo que aporta una joven de 17 años recién cumplidos, de tez blanca, largos cabellos dorados, y ojos azules (…) Eso puede que haga reflexionar a Europa sobre la crudeza del sistema de apartheid implacable mantenido (contra los palestinos) por motivos políticos, y en el que las víctimas son personas de cualquier aspecto y condición.

Ahed Tamimi, condecorada en Turquía con el prestigioso “Premio al Valor Handala” (Handala Courage Award), sueña con ser abogada para defender -según ha declarado varias veces- a su familia y a Palestina.

Será juzgada por un tribunal militar, célebre por su implacabilidad, el próximo martes, seis de febrero, (el mismo día que su madre, la activista Nariman), ya que su abogada Gaby Lasky, logró un aplazamiento de la vista (prevista para el pasado miércoles) para preparar mejor la defensa.

El tribunal castrense que sentará en el banquillo de los acusados a Ahed y a su madre Nariman tiene en su haber un 99,7 % de sentencias condenatorias, la mayoría dictadas contra los presos del penal de Ofer (Cisjordania) donde está recluida la chica, que podría ser condenada a una pena de hasta catorce años de cárcel.

Desde que el nuevo 666 de la Casa Blanca, Donald Trump, reconoció el pasado 6 de diciembre a Jerusalén como la capital de Israel, han sido detenidos cerca de 700 palestinos, entre ellos 70 menores, según informó el Comité para los Asuntos de los Presos Palestinos (CAPP).

Europa (empujada por Estados Unidos) “ya mató” al Ché, que no vuelva a dar la espalda a los que luchan por aquello que les pertenece. España, después de ocho siglos de convivencia con los árabes, tiene la obligación moral de tirar del carro para que la Unión Europea reconozca al Estado Palestino.

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Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog: Nilo Homérico, en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

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