Por su parte, Blinken recordó que fue periodista antes de centrarse en política y reconoció las «crecientes dificultades y desafiantes condiciones» de los que trabajan para «informar a la gente y exigir responsabilidades a Gobiernos y líderes». «No hay nada más fundamental para un buen funcionamiento de nuestras democracias, y creo que ambos respaldamos firmemente la prensa libre», defendió el secretario de Estado estadounidense.
El procesamiento de Assange: la mayor amenaza a la libertad de prensa
Pero ninguno mencionó a Assange y eso molestó a su pareja: «Estoy enfadada porque la mayor amenaza a la libertad de prensa a nivel global es el procesamiento de Assange por parte del Gobierno estadounidense», escribió en su perfil de Twitter.
Moris explica en un video complementario que la causa abierta contra el profesional australiano implica que «EEEUU puede ir contra cualquier periodista en cualquier parte del mundo». «El Gobierno de EEUU debe abandonar el procesamiento de Julian Assange», añade.
Por su parte, el director del portal de filtraciones WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson, alertó tal y como recoge elDiario.es, también de que el caso de Julian Assange demuestra que Estados Unidos puede perseguir judicialmente a «cualquier periodista del mundo» si considera que sus informaciones van «en contra de sus intereses».
Si un periodista «decide informar sobre cuestiones de seguridad nacional que Estados Unidos considere que van en contra de sus intereses, puede ser cazado en cualquier momento, en cualquier lugar del mundo», dijo Hrafnsson.
«Es algo terrorífico para todos los que no tenemos un pasaporte estadounidense. Este tipo de mensaje se envía deliberadamente a fin de poner restricciones a todos los periodistas del mundo que no son estadounidenses y decirles que deberían dejar de informar sobre ciertas cuestiones», zanjó.