La Cámara de Diputados italiana ha dado luz verde a una moción presentada por el centroizquierda por tal de ilegalizar al partido neofascista de Forza Nuova tras el asalto a la sede del sindicato CGIL, ha informado La Repubblica.

El texto, presentado por el Partito Democratico, el M5S, Liberi e Uguali y Italia Viva, pide la disolución de Forza Nuova y de todos los movimientos de clara inspiración fascista. Este ha salido adelante con 225 votos a favor, 198 abstenciones y un voto en contra.

Tras esta votación y también la reciente aprobación de este en el Senado ahora deberá reaccionar y actuar el Ejecutivo de Mario Draghi.

En el documento se «encomienda al Gobierno que estudie el modo de cumplir el dictado constitucional que prohíbe la reorganización del disuelto Partido Fascista y a la consecuente legislación vigente, adoptando las medidas de su competencia para proceder a la disolución de Forza Nuova y de todos los movimientos políticos de clara inspiración fascista que sean culpables de conductas punibles» en virtud de las leyes italianas.

Sin embargo, a su vez la Cámara también ha dado luz verde a una moción presentada por la derecha y ultraderecha italianas que pide al Gobierno que adopte «rápidamente cualquier medida prevista por la ley para contrarrestar las actividades subversivas –sin excepción– que pretenden perseguir la subversión de los valores fundamentales del orden constitucional y, en consecuencia, que representan un peligro real para el sistema democrático».

Draghi por su parte, en una intervención explícita, afirmaba que  «El asunto está en nuestra mente, pero también en la de los magistrados, que siguen investigando y formalizando sus conclusiones. En este momento estamos reflexionando».

DEJA UNA RESPUESTA