Si la Xunta de Galicia llega a dar luz verde al proyecto de Greenalia Wind Power varios núcleos rurales de tres ayuntamientos tendrán que convivir en un área de 5 kilómetros con otros siete parques eólicos, conformando una tela de araña de pistas de acceso e infraestructuras asociadas que supondrán un evidente perjuicio a nivel social y ambiental para las poblaciones directamente implicadas en las comarcas coruñesas de Bergantiños y Xallas.

El territorio visto únicamente como negocio dentro de la burbuja especulativa de las renovables.

Según se desprende del análisis de la documentación del proyecto del parque eólico O Cerqueiral, que pretende instalar 6 aerogeneradores de 178,5 metros de altura en punta y 4,5 MW de potencia nominal unitaria entre las localidades de Cabana de Bergantiños, Coristanco y Santa Comba, estos tendrán que compartir espacio con otros 53 aerogeneradores de varias compañías en un área territorial muy reducida, lo que puede originar fuertes impactos sinérgicos y acumulativos para las aldeas afectadas.

Así, en un radio de tan sólo 5 kilómetros se encuentran ya en funcionamiento o en proceso de tramitación los parques eólicos Silvarredonda (Naturgy), Fontesilva I y II (EDP Renovables), Zas-Meda (Desarrollos Eólicos de Galicia S.A.), Campelo y Monte Toural (Greenalia) y Barilongo (Engasa).

¿Dónde queda el interés vecinal del rural gallego frente a los parques eólicos? / Foto: Asociación Salvemos Cabana

La Asociación Salvemos Cabana considera que esta inundación de parques eólicos permitida por la Xunta primando el negocio privado sobre el interés vecinal afectará sin remedio a aldeas como Padrín, O Rueiro, A Brañeira, Couso, Esternande, A Ribeira y Pereiras con imprevisibles consecuencias para sus habitantes pues si ya de por sí un único parque eólico con aerogeneradores de gran porte supondría un problema por los muchos efectos indeseados derivados de su implantación como el ruído de fondo, el efecto sombra o el impacto electromagnético, semejante invasión de turbinas eólicas e infraestructuras asociadas puede dificultar seriamente la habitabilidad de esta zona rural llegando a fomentar con el tiempo su abandono y despoblamiento.

LA FALACIA DE LA «GALICIA 98% RURAL»

Propaganda con fondos públicos de la Xunta de Galicia para promocionar justo lo contrario de lo que se anuncia.

Mientras esto sucede, resulta lamentable la utilización de fondos públicos por parte del Gobierno gallego en campañas de propaganda para «vender» contínuamente una «Galicia 98% rural» o una «Galicia Verde» y que la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez Mejuto, hable en público de la «sostenibilidad ambiental» de los parques eólicos mientras Galicia afronta una avalancha de proyectos impulsada por la Xunta de imprevisibles consecuencias para el futuro e inasumibles efectos en el presente al afectar de manera directa tanto a sectores productivos básicos como al recurso turístico.

LA BURBUJA ESPECULATIVA DE LAS RENOVABLES EN GALICIA, UN PRESTIGE 3.0

A día de hoy, para Salvemos Cabana, Galicia afronta un nuevo Prestige, pero en este caso un Prestige 3.0. Primero fue el dramático naufragio del petrolero en 2002, años después la invasión minera en proyectos inasumibles como Corcoesto y, en la actualidad, el aluvión eólico incontrolado fruto de la burbuja especulativa que vive el sector de las energías alternativas, con un Ejecutivo autonómico del PP que en vez de proteger desprotege el territorio -llegando a cambiar si es preciso el corpus legislativo-, facilita sin tasa el interés privado frente al interés general y permite una y otra vez la afrenta a la misma tierra eterna «risueña, fecunda y hermosa» que con tanta pasión y empeño cantó Rosalía de Castro a lo largo de su vida.

DEJA UNA RESPUESTA