El rector del Real Santuario del Cristo de La Laguna, Daniel Padilla Piñero, ha criticado las restricciones de aforo al término de una misa celebrada el pasado sábado.

Según la resolución del 10 de septiembre de 2020 del Boletín Oficial de Canarias, en lugares de culto religioso «se asegurará el respeto en todo caso de la distancia de seguridad interpersonal entre los no convivientes en todo momento, así como el cumplimiento del uso obligatorio de mascarilla. Además la asistencia a lugares de culto no podrá superar el 50% de su aforo y el aforo máximo deberá publicarse en un lugar visible del espacio destinado al culto».

Las palabras del párroco fueron analizadas por Dani Mateo en el programa «El Intermedio». El colaborador comenzaba diciendo: «¿No notáis ese tufillo que llega flotando desde Canarias?. Es un olor terrible, como a comunismo ateo, sí, y no solo lo huelo yo, porque este olor fétido a persecución cristiana lo ha olido también el párroco rector del Real Santuario del Cristo de la Laguna, Daniel Padilla Piñero».

A continuación daba paso a las imágenes donde Padilla denunciaba la represión religiosa que supone restringir el aforo en actos litúrgicos. «Hay gente que está muy molesta con el aforo, pero yo a esa gente les suelo decir que disfruten de lo que han votado. Entonces, ¿qué están molestos?. Ya saben dónde tienen que ir porque hay cierto tufillo anticristiano. Lo digo así, con toda libertad. Y lo siento, pero esa es mi impresión y como es mi impresión, la digo. Cierto tufillo anticristiano», ha denunciado el párroco.

Tras escuchar las palabras de Daniel Padilla, Dani Mateo señalaba: «Amén hermano. ¡Aleluya, aleluya!. Gracias por abrirnos los ojos. Hay cierto tufillo anticristiano y no se quita ni poniendo doble carga de botafumeiro. Huele todo a anticristianismo».

Y añadía: «Pero yo quiero ir más allá que D. Daniel Padilla Piñero porque el tufillo anticristiano no es el único que invade España. España está plagada de tufillos como el antideportivo que no permite a los aficionados ir al campo a animar a sus equipos y el tufillo anticine que impide a los amantes del séptimo arte ir a ver una película mientras le robas el reposabrazos al de al lado».

El colaborador continuaba: «O el tufillo antifiesta que impide a los juerguistas ir a las discotecas a darlo todo en la fista de baile. Por no hablar del tufillo antivacaciones que se ha olido todo este verano, que nos han quitado hasta el buffet libre de los hoteles. Y por supuesto, se huele desde aquí el tufillo anti-Intermedio, que persigue a este programa impidiendo que el público venga a aplaudir y a reírse con nuestras chanzas»,