En las últimas semanas se han organizado varias protestas y caceroladas en los barrios ricos contra las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez en la desescalada del confinamiento por coronavirus, generalmente demandando el levantamiento de las restricciones.

Algunas de las que más han llamado la atención son las que se vienen registrando cada tarde en la calle Núñez de Balboa del barrio de Salamanca, en el corazón de la llamada milla de oro madrileña, donde se agolparon decenas de personas poniendo en riesgo su salud y la de todos y todas.

Muchas personas se concentraron en ese tramo de Núñez de Balboa, que coincidió con el paso de la gente que a esa hora salía al paseo diario o a hacer ejercicio. «La gente que pasaba por la calle, al ver el panorama tan animado, se quedaba», relató a la agencia EFE una inquilina de Núñez de Balboa.

La policía acudió a comprobar los hechos, puso fin a la música y disolvieron la reunión de viandantes. Ante ello, varios vecinos desde los balcones, y después en la calle, sacaron cacerolas y comenzaron a protestar gritando «Libertad» y «Gobierno dimisión».

Es llamativo que un barrio como el de Salamanca, en el que por sus condiciones económicas disponen de mejores condiciones, tanto de espacio en sus viviendas como económicas, para superar esta crisis, se lancen a la calle a protestar. Así lo ha querido dejar claro el reputado periodista y ensayista Pascual Serrano en su cuenta de Twitter:

«Que la única manifestación en años en el barrio rico sea para denunciar las medidas sanitarias por una pandemia, y violándolas, da una muestra de la miseria moral de los ricos y fachas».

En otro tuit, el periodista propone una idea para aumentar la inmunidad de colectiva, fenómeno se produce cuando un número suficiente de individuos está protegido ante una infección y actúan como barrera al impedir que el agente alcance a aquellos que todavía podrían contagiarse:

«Un modo de aumentar la inmunidad de rebaño podría ser encerrar juntos un par de meses a todos esos fachas que se han manifestado en el barrio Salamanca. Los que sobrevivan aumentarán la inmunidad de la sociedad y habrán hecho algo útil en su vida».