El Movimiento de Pensionistas de Vizcaya y la asociación de familiares de usuarios de residencias, Babestu, se han movilizado este sábado por las calles de Bilbao para denunciar que las residencias siguen siendo un «foto de contagio» del Covid-19 y reclamar un «modelo de prevención más valido».

La marcha, integrada por dos columnas, ha arrancado a las doce del mediodía de la Plaza Circular y de la Plaza Moyua, entre gritos de «Lo público no se vende» y «Sanidad y Educación sin privatización», para concluir frente a la Diputación foral de Vizcaya.

Con la movilización, la asociación de familiares de usuarios de residencias, Babestu y el Movimiento de Pensionistas de Bizkaia han denunciado que, tras seis meses de pandemia, las residencias del Territorio «siguen siendo un foco de contagio».

En declaraciones a los medios de comunicación, Ana Ordóñez, portavoz del movimiento de pensionistas de Vizcaya, ha reivindicado un nuevo modelo de residencias y ha pedido que se cuente para ello con los agentes sociales.

«Que no nos den únicamente datos de los fallecidos, necesitamos una explicación de los protocolos para que esto, que no está funcionando, mejore», ha sostenido, para añadir que «también se debe mirar el destino del dinero y dónde es necesario invertirlo».

En un comunicado leído al finalizar la marcha, los organizadores han pedido al diputado general de Vizcaya, Unai Rementeria, una explicación de las «medidas adoptadas para mejorar los protocolos de actuación aplicados en la primera fase de la pandemia y se han custionado por qué siguen produciéndose contagios y fallecimientos en la segunda fase».

Tras lamentar que no se haya hecho una «reflexión autocrítica» de lo sucedido, han criticado que «las deficiencias estructurales del sistema sanitario y de atención a la dependencia siguen condicionando de manera negativa el impacto de la pandemia».

«Nos resulta incomprensible que los centros residenciales sigan siendo puntos de contagios», han advertido, al tiempo que han sostenido que en la segunda ola la cifra de fallecidos en los centros ronda ya el medio centenar. Por ello, han considerado que si la Diputación «parte de la premisa equivocada de que todo se ha hecho bien se seguirá actuando de manera unilateral y los cambios no serán compartidos».

Europa Press