Víctor Arrogante

Mi amigo, el periodista Perico Echevarría, ha sido absuelto de una condena solicitada de
cuatro años por delitos de injurias y calumnias de los que le acusaba SantaLucía
Seguros. Perico desveló en Diario Progresista (etapa anterior) el conocido como «caso
Nico Ferrando», en el que el trabajador denunció a la compañía por sufrir acoso laboral
de carácter homofóbico. Ahora, la sentencia establece que el periodista cumplió su labor
de trasladar a los lectores «información veraz y contrastada».

Perico Etxeberría

Perico Echevarría, dirige ahora la revista La Mar de Onuba, y ha sufrido desde hace
unos años persecución judicial por el gigante de los seguros españoles, que solicitó una
condena de dos años de prisión por un «delito continuado de injurias», y otros dos años
por uno de «calumnias», a causa de las informaciones publicadas durante su etapa como
redactor jefe de Diario Progresista. A Nico Ferrando, joven exitoso agente de seguros,
que operaba para la compañía SantaLucía, le despidieron después de haber sufrido,
según denunció él mismo en los tribunales, un auténtico calvario de discriminaciones y
humillaciones por su nunca ocultada orientación homosexual.

Las informaciones publicadas por Echevarría, siempre soportadas en testimonios
directos y documentos, originó un gran revuelo y malestar en el colectivo LGTBI, que
manifestó su solidaridad y apoyo al joven Ferrando por parte de destacadas
personalidades, entre ellos el fallecido Pedro Zerolo, las diputadas y activistas Carla
Antonelli y Ángeles Álvarez y la entonces presidenta de la Federación Estatal de
Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales, Boti García Rodrigo.

La respuesta de SantaLucía Seguros fue interponer una querella por injurias y calumnias
en los juzgados de lo Penal, que fue admitida a trámite y cuya vista tuvo lugar el pasado
jueves, 8 de Marzo, en Madrid. Se da la circunstancia de que con anterioridad, Santa
Lucía S.A. había presentado, por los referidos artículos, una demanda de conciliación
contra el director del Diario Progresista, Antonio Miguel Carmona, y contra Perico
Echevarría, como paso previo a la interposición de una querella por injurias y
calumnias, que se resolvió en marzo de 2015, cuando ambos firmaron un acuerdo
transaccional entre las partes, por el que los demandados se retractaban de los citados
artículos, y Santa Lucía S. A. renunció al ejercicio de acciones penales contra ellos.

Para Perico, fueron momentos amargos profesionalmente. Hace más de treinta años,
entró como auxiliar de redacción en los informativos de la Cadena Ser, y en todos estos
años jamás ha pasado por una situación como la actual. Ha escrito miles de artículos, ha
desvelado multitud de historias y nunca se ha cuestionado su trabajo como periodista.
Nunca ha tenido que retractarse «de una sola línea que haya firmado», asegura a
Irispress Magazine. Pero en esta ocasión se daban circunstancias especiales. Si la
querella de entonces, como ha ocurrido después, hubiese sido admitida a trámite,
Carmona, su jefe entonces (y común amigo), y candidato por el PSOE a la alcaldía de
Madrid, hubiese llegado a la cita electoral como imputado, y, sin duda utilizado contra
él por su rival Esperanza Aguirre en su beneficio político.

La rectificación en cuestión venía a decir: «Por el presente comunicado la sociedad
Editora Diario Progresista S.L.; Manuel Arias Marco, en calidad de director desde el 1
de septiembre de 2014; Antonio Miguel Carmona Sancipriano, en calidad de ex-director
hasta el 1 de septiembre de 2014; y Pedro Echevarría Sánchez, en calidad de redactor, manifiestan que reconocen que no debieron publicar los artículos, así como que no se
contrastó debidamente la información publicada» (El Mundo 23 abril 2015).

Pasadas las elecciones municipales, Perico Echevarría volvió a publicar la historia de
acoso laboral homofóbico sufrido por Nico Ferrando, en su blog personal, Ciudadano
Pan, y como era de esperar, SantaLucía Seguros volvió a presentar una demanda de
conciliación, solo que esta vez Echevarría se negó a retractarse de las informaciones
publicadas, e incluso amplió los hechos sucedidos desde entonces.

J. Nicolás Ferrando no formaba parte en realidad de la plantilla de SantaLucía, sino de
una empresa intermediaria, hasta mayo de 2014, al salir de la firma aseguradora
demandó a la compañía y a su superior directo por presuntos delitos de odio. Asegura
que sufrió acoso por parte del director de la oficina en General Ricardos de Madrid, por
referirse a él como «maricón de mierda». Ferrando decidió plasmar su versión de lo
ocurrido en el relato novelado Homofobia Seguros. Un mundo sin protección tras su
paso por una de las empresas aseguradoras más conocidas de nuestro país.

Nico dice que como no tiene dinero para psicólogos y es escritor, decidió contar su
historia a través del libro. «En un primer momento estuve con psicólogos, pastillas y
con una ansiedad tremenda». Para él ha sido un aprendizaje llamar a las cosas por su
nombre: «he sido víctima de un delito de odio». Y tiene razón, acosar a una persona,
según el código penal, por su orientación sexual, sexo y otros motivos es un delito.

Nico Ferrando denunció haber sido despedido después de sufrir acoso homofóbico y
humillaciones. Su jefe le describía como «la vedette de la compañía» y cuestionaba la
«virilidad de sus corbatas». Además, según confirmaron −de forma verbal y escrita− a
Perico Echevarría y este publicó primero en Diario Progresistas y después en Ciudadano
Pan, varios de los clientes que habían suscrito pólizas de SantaLucía a través de
Ferrando, recibieron inquisitivas llamadas en las que se les preguntó si habían obtenido
favores sexuales del joven agente de seguros a cambio de adquirir los diferentes
productos de la aseguradora. La extrema situación que llegó a vivir, le llevó a precisar
de tratamiento médico hasta que, finalmente, fue despedido de la compañía. Hoy, con la
absolución de Perico, también se hace justicia con Nico.

Si en el libro cuenta su caso, también pone de manifiesto las irregularidades que ha
cometido la aseguradora como los falsos autónomos o el fraude a la Seguridad Social.
Como cuenta en el libro, contratan a personas que están tres meses cobrando en negro,
sin dar de alta y luego les obligan a hacerlo como autónomos cuando tienen un horario,
unas reglas para trabajar y material propio. Obviamente, no son trabajadores por cuenta
ajena, y a mí eso me fastidia mucho porque es dinero nuestro. «Yo tengo 36 años y
quiero cobrar pensión el día de mañana».

En la sentencia 190/2018 del Juzgado de lo Penal Nº 3 de Madrid, ha quedado probado
que el acusado Perico Echevarria publicó el 14 de febrero de 2016, una entrada en su
blog personal, adjuntando enlaces a artículos y noticias, publicados entre julio y octubre
de 2014, referidos al caso «Nico Ferrando» relativo a un presunto caso de
discriminación por motivos de orientación sexual y de origen, discriminación que habría
sido sometida durante su relación laboral con SantaLucía.

Que la historia, revelada por Perico Echevarría, llegara la opinión pública no gustó nada
a Santa Lucía Seguros, que decidió matar al mensajero y presentar la querella por
injurias y calumnias, por las que el periodista se ha sentado en el banquillo. Se ha
juzgado a su persona y a la Libertad de Prensa. Pero la Justicia no ha estimado las
pretensiones de la compañía de seguros, y en una sentencia, solo seis días después de
haberse celebrado a vista oral, ha absuelto a Perico de los delitos imputados. Antonio
Miguel Carmona me dice que como no podía ser de otra forma: «Defiendo la inocencia
de Perico y su libertad de expresión».

Nico Ferrando, sobre la sentencia absolutoria, quiere puntualizar, cómo las empresas
grandes como Santa Lucia, «utilizan de forma torticera la justicia. Con Perico
intentando socavar su profesionalidad y conmigo, interponiendo querellas penales (3 en
total) para eternizar un proceso que ya lleva 4 años».

El texto de la sentencia establece que Perico Echevarría cumplió debidamente con el
Código Deontológico del periodismo, y ofreció a sus lectores información «veraz y
contrastada» sobre el caso Ferrando. Se ha hecho justicia; como tiene que ser. Porque
con independencia de la verdad o no del contenido de las informaciones, la información
fue veraz y no excede los límites de la libertad de expresión.

Este es un caso que afecta a la Libertad de Prensa, que la Justicia ha defendido, en
momentos en los que conocemos sentencias y persecuciones aberrantes contra quienes
se expresan sin cortapisas. En este caso ha habido persecución y en el de Nico acoso
homofóbico y despido laboral por envidia y celos: “That’s the question”.

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