El director de la web de noticias independiente más importante de Hungría, Index.hu , fue despedido el pasado miércolessdespués de alertar de que la libertad editorial del medio corría peligro después de que un empresario próximo al Gobierno de Viktor Orbán adquiriera un control significativo sobre su financiación.

El mes pasado, Dull protestó contra una propuesta de remodelación del sitio por parte de sus propietarios, diciendo que su independencia estaba amenazada debido a «presiones externas». Dijo que la libertad del sitio de publicar artículos críticos con el gobierno del primer ministro Viktor Orban corría «grave peligro». En marzo un poderoso empresario pro-Orban, Miklos Vaszily, compró una participación del 50% en la agencia de publicidad de Index.

«La independencia política de Index no está amenazada», declaró Laszlo Bodolai, quien dirige la fundación propietaria del editor de Index, en una carta dirigida al personal. La mayoría de los aproximadamente 100 periodistas de Index firmaron una carta abierta en la que consideran «inaceptable» la destitución.

En su informe de 2020 sobre libertad de prensa, Reporteros sin Fronteras sitúa a Hungría en el puesto 89 de los 180 países de la lista, tres puntos por debajo que el año anterior. Se trata del segundo país de la UE con peor cualificación, solo superado por Bulgaria, en el 111. Cita en su informe el distorsionado mercado mediático del país, en el que cientos de medios progubernamentales se han agrupado en la Fundación Centroeuropea de Prensa y Medios. El contenido editorial de la fundación está bajo un estricto control político y recibe amplios fondos del gobierno.

Desde que llegó al poder en 2010, el ultra Viktor Orban ha transformado los sitios de comunicación públicos. Los medios estatales casi han perdido su misión de servicio público al transformarse en un elemento clave de la propaganda gubernamental. En los últimos años, la mayoría de los medios independientes como Index han cerrado o han sido comprados por aliados del gobierno.

Llama la atención la posición de Vox ante esta situación. A través de su cuenta de Twitter se mostraba feliz de cómo tratan los políticos fascistas de Hungría a los periodistas.