La Asociación Salvemos Cabana muestra su satisfacción ante la Declaración de Impacto Ambiental negativa emitida por la Consellería de Medio Ambiente y que en la práctica echa abajo el proyecto de reapertura de la explotación entre los ayuntamientos coruñeses de Touro y O Pino, pero recuerda que la situación actual de los cursos fluviales de la zona «es incompatible con la actual legislación europea en materia de protección de aguas» y que «un Gobierno responsable ha de velar, ante todo, por la protección de la salud humana y el medio ambiente.

Cauce fluvial afectado por la contaminación minera en Touro / Salvemos Cabana

El colectivo, que fue una de las primeras entidades en presentar alegaciones al nuevo plan extractivo, remitió ya este caso a la Oficina del Defensor del Pueblo en el año 2013 por sus similitudes con el proyecto aurífero a cielo abierto de Corcoesto, dado la mina de Touro, de más de 600 hectáreas de extensión, fue explotada hasta 1988 para la extracción de cobre, aunque también se obtuvieron pequeñas cantidades de oro a partir del concentrado.

Desde la asociación se ha recordado esta semana que dicho proyecto fue operado a cielo abierto «sin ningún tipo de restauración posterior» y que «tras su abandono en los años 80 no existió un control significativo por parte de las autoridades de la Xunta de Galicia, lo que derivó en la oxidación de los sulfuros metálicos presentes en el mineral en contacto con los elementos y la extrema acidificación de las aguas de drenaje, generando un problema de salubridad ambiental y un riesgo evidente para las poblaciones limítrofes.

Salvemos Cabana recuerda que tras la investigación desarrollada en profundidad por el Alto Comisionado, el Defensor del Pueblo incluyó la Consellería de Economía e Industria, y por ende al actual Ejecutivo de la Xunta de Galicia, dentro de las administraciones «no colaboradoras o entorpecedoras», tal como figura en el Anexo D de su informe del año 2017, lo que en la práctica, a juicio del grupo, «demostró el poco interés del Gobierno gallego en poner una solución efectiva al problema».

UNA SITUACIÓN INCOMPATIBLE CON LA PROTECCIÓN DE LA SALUD HUMANA Y LOS ECOSISTEMAS 

Para Salvemos Cabana, la cancelación del proyecto de reapertura de la mina de cobre de Touro debe servir de punto de partida para que la Xunta de Galicia «deje de eludir de una vez por todas» los problemas de seguridad y restauración provocados por la actividad minera en Touro y «dé cumplimiento a la normativa que a nivel europeo apuesta por la protección de los recursos hídricos y los ecosistemas asociados».

El colectivo recuerda que la Directiva 2000/60/CE, de Parlamento Europeo y el Consejo, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de política de aguas busca prevenir «todo deterioro adicional» protegiendo y mejorando el estado de los ecosistemas acuáticos y «tomando cuantas medidas sean pertinentes para garantizar la reducción progresiva de la contaminación evitanto nuevos casos en aguas superficiales o subterráneas».

Teniendo en cuenta estas consideraciones, para Salvemos Cabana, el Ejecutivo gallego «tiene ahora la oportunidad de demostrar en Touro su apuesta por el interés común ejerciendo una responsabilidad institucional que si bien llega con mucho retraso lo hace en el momento preciso para dar un cambio de rumbo a su política minera, que estos últimos años ha unido en su contra a colectivos, personas y entidades de toda Galicia».