Buenos días a todos. Soy Aurora Martínez, la de la Plataforma por una Banca Pública de otros años, y he votado  que no al acuerdo de fusión de Bankia con CaixaBank y además estoy muy consternada por ello. Porque los ciudadanos hemos sido los grandes olvidados de esta decisión.

Bankia es de los ciudadanos, que  pusimos 24.000 millones de euros para salvarla. Entonces ¿cómo es posible que usted señor Goirigolzarri y el señor Fainé hayan alardeado  de actuar como bancos privados sin ningún tipo de intervención del Gobierno, siendo el Estado el propietario del 62% Bankia? De juzgado de guardia. Además,  ustedes han abierto la carrera de las fusiones bancarias en España y en Europa, lo que no es bueno ni  para el sistema financiero en general, ni para los ciudadanos de este país por la inestabilidad financiera que provoca la fusión de dos grandes bancos. En esto ha habido consenso generalizado tras la crisis financiera de 2008.  Las dificultades del sistema financiero no se solucionan con macrofusiones bancarias, sino con un nuevo modelo de negocio para los bancos.  Porque con estas fusiones el Estado, al garantizar los depósitos de los ciudadanos, se convierte en rehén de los grandes bancos resultantes, que corren riesgos excesivos al no dejarles quebrar. Pero es que además de esto tendremos que pagar otros costes de la fusión: trabajadores al paro, costes para la seguridad social, exclusión financiera…y  más de 7.000 millones de euros de pérdidas por minusvalía que se anotará el FROB en sus cuentas. Otra prueba concreta contra las macrofusiones la tenemos con los llamados bancos pequeños: Kutxabank, Unicaja, Abanca, Ibercaja y Liberbank, que han  tenido en el segundo trimestre de 2020 mejores resultados en rentabilidad y en mora que los grandes, porque conocen mejor a sus clientes.

Bankia podría haber sido el banco público que se necesita ahora en España. Eso sí, muy bien gestionado y muy bien controlado para poner en marcha el Plan de Reconstrucción y para financiar las inversiones reales y estratégicas, que a la banca privada le cuesta tanto realizar.  Bankia 100% pública podría haberse reestructurado para aligerar  costes y a la vez haber ahorrado al erario público muchos millones de euros en un NUEVO ICO para la inversión y la reconstrucción, aportándole sucursales y personal especializado. Y ahorrando también con sueldos más bajos a los directivos y no pagando dividendos a los accionistas.  Y los ingresos hubieran aumentado con nuevos usuarios, empresas y ciudadanos que creemos  en lo público.

Señor Goirigolzarri, insisto: en Europa hay bancos públicos  de inversión y de depósito y mucha banca alternativa-federación de cajas de ahorro, de cooperativas de crédito y bancos mutuales que han conseguido que la población y las empresas se fijen por todo el territorio.

Sí, con esta fusión el beneficiario ha sido usted y CaixaBank;  y el perdedor, el Estado. Porque han hecho una mala valoración de las acciones de Bankia (aquí tengo el estudio de José Santos Pulido de la Plataforma) y para colmo, sólo se le ha dado un consejero al Estado en la nueva CaixaBank, en lugar de los tres que le correspondían como mínimo.

Ahora no queda más que el ICO. Pero va a salir caro, muy caro. Porque habrá que poner sucursales, como las 42 sucursales regionales que tuvo que poner el recién creado  BPI francés, y contratar  mucho personal capacitado y con vocación porlo público para promover y acompañar en los proyectos que España necesita y para conceder rigurosos avales evitando impagos.

Un gobierno de izquierdas y ustedes, señor Goirigolzarri  y señor Fainé, son los responsables de impedir la existencia de una Bankia públicaen España,  cuando se hace imprescindible el papel de lo público para impulsar  los sectores estratégicos y la transición ecológica y energética.

Aurora Martínez Hernández, miembro de ATTAC