Unidas Podemos ha realizado un manifiesto en el final de la clausura de su Universidad de Otoño, bajo el título ‘Brújula para ganar una década’, donde ha dejado claro que quiere que la próxima década sea la de la verdadera revolución económica y social de España.

Para esto considera que es «condición indispensable» que el partido encabece el Gobierno como fuerza mayoritaria, una tarea para la que pide el apoyo de «la gente decente».

En su manifiesto, Podemos ha dejado un listado de diferentes proyectos, y cambios económicos, sociales y políticos que «van a ser prioritarios» para la formación morada en los próximos años. Enumera esos cambios profundos que deben producirse en los próximos diez años para hacer posible «la utopía» en un largo listado de deberes económicos, políticos, organizativos, legislativos y sociales.

Belarra
Créditos: Chema Moya.EFE

Podemos 2030

La formación morada en ese manifiesto expone medidas como implementar mejoras salariales, mejorar la sanidad y la educación, profesionalizar los cuidados y «recuperar su soberanía económica, industrial y productiva, irresponsablemente desmantelada durante demasiado tiempo».

España tiene que desplegar una estrategia de soberanía productiva y alimentaria, de economía circular y consumo de proximidad; contar con una industria fuerte y localizada, una cadena alimenticia de proximidad y reservas estratégicas de las materias primas esenciales.

Podemos propone para el horizonte 2030 reducir la jornada laboral a 30 horas semanales con carácter general, alcanzar un salario mínimo interprofesional (SMI) superior a los 1.500 euros, fijar un impuesto a la banca, así como extender los permisos de maternidad a 12 meses.

De igual forma, plantea crear una reserva de materias primas esenciales, un paquete de medidas específico para la España vaciada y conseguir que el DNI pueda reflejar un tercer género que acabe con la concepción binaria de hombre y mujer.

En el plano político será necesario «romper el bipartidismo y extender la democracia a todos los ámbitos», incluidos la organización del Estado y la influencia de la iglesia católica, de modo que sea posible avanzar hacia la «irrenunciable e irremediable república solidaria y plurinacional en la que nuestro país se debe convertir mediante una nueva Constitución del siglo XXI».

El apoyo de la «gente decente»

El manifiesto finaliza pidiendo el apoyo de la gente, ya que tras varios años como «socio minoritario» del Ejecutivo, Podemos ha comprendido que en España «solo habrá cambios profundos cuando encabecemos el Gobierno como la parte mayoritaria».

El manifiesto concluye con un llamamiento a «toda esa gente decente» a unirse a este proceso, que «es duro y es difícil pero vale la pena» y para que, dentro de una década, puedan decir «Sí se pudo y lo hicimos juntas».

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