En un comunicado, la formación que lidera Pablo Iglesias ha alertado de que con el estado de excepción, que confiere poderes especiales a las fuerzas de seguridad, Moreno «pretende reprimir con impunidad las protestas que sus recientes reformas económicas están provocando en todo el país y que están poniendo en cuestión su legitimidad como presidente».

Para la formación morada, estas reformas, que incluyen el fin del subsidio a los hidrocarburos y el recorte de los salarios a los empleados públicos en un 20 por ciento, «suponen un ataque frontal a las clases populares y profundizan en el modelo neoliberal» que había sido combatido por su antecesor, Rafael Correa.

Podemos ha defendido que Correa consiguió «avances importantísimos en justicia económica y derechos sociales» y Moreno ganó las elecciones «por ser el aparente continuador del proyecto de la Revolución Ciudadana, al que ha traicionado desde el inicio de su mandato». Moreno fue vicepresidente en los Gobiernos de Rafael Correa pero se distanció de él al llegar a la Presidencia.

Así, el partido ha dado su apoyo «a las fuerzas de oposición que reclaman una salida democrática a la situación y una recuperación de la legitimidad del Gobierno» y al «pueblo ecuatoriano que se manifiesta legítimamente contra unas medias injustas».