Gran parte de las explotaciones agrícolas y ganaderas de nuestro país arrastran una grave crisis de rentabilidad debido fundamentalmente a los bajos precios en origen y también los altos costes de producción.

Ante esta situación, y para paliar parte el problema de subsistencia del campo español, Unidas Podemos va a proponer la venta directa de productos agrarios en los colegios de las zonas rurales.

Según Rafa Mayoral, esta medida tendría varias ventajas: daría salida a las frutas, verduras y producción cárnica en origen saltándose a los intermediarios, «las grandes distribuidoras que se están enriqueciendo a su costa»; cerraría esos mercados a la mercancía importada «que no cumple con la misma normativa europea impuesta» a los agricultores españoles; ayudaría a fijar la población en el medio rural; serviría para la «educación alimentaria»; y contribuiría a la lucha contra el cambio climático.

El alza acumulada de casi un 30% en los últimos dos años provocó una reacción de estos pequeños y medianos productores, hubo movilizaciones, protestas e incluso amenazaban con dejar a toda España sin sus productos. Los agricultores levantaban la voz contra la competencia «desleal» que viene del exterior. «Hay grandes empresas y multinacionales que invierten en terceros países y nos traen sus productos, que emplean mano de obra casi esclava y que no cumple las normativas europeas», reclamaba Marqués. «Nosotros nos comprometemos a abastecer a toda Europa, pero si nos pagan la inversión».

Podemos admite que hace falta mayor control en frontera e inspecciones más eficientes y en su programa proponía que «la PAC forme parte de la estrategia para la transición ecológica y el futuro del medio rural» y que se destine «al menos el 10%» de los fondos europeos «a establecer medidas eficaces que corrijan los desequilibrios del mercado».

Y Mayoral lo concretaba en esa venta directa desde el campo y las granjas a los colegios de las zonas rurales: «Queremos garantizar la soberanía alimentaria evitando que los chavales coman comida ultraprocesada transportada desde lejísimos y que los pequeños y medianos agricultores de donde viven los chavales puedan llevarle sus productos».

Esta medida evitaría el transporte de miles de kilómetros que también afecta a la transición ecológica, aportaría a los chicos productos de primera calidad y permitiría además una educación alimentaria. Es lo que Podemos llama «el ciclo corto».