Ayer, sábado, un numeroso grupo de manifestantes tomó las calles de París en rechazo del proyecto de Macron de Ley de Seguridad Global, que está contando con críticas en todo el arco ideológico.

Este proyecto de ley pretendía, entre otras cosas, restringir los derechos para filmar a los antidisturbios y policía en general. Dicho proyecto se le ha conocido como «la ley mordaza francesa».

Ante la irrupción de manifestantes la Policía empezó a dispersar la multitud usando porras, gases lacrimógenos y cañones de agua.

Como consecuencia varias personas han resultado heridas. El número exacto de heridos o posibles detenciones aún no han sido comunicados por fuentes oficiales, destaca RT.

¿Qué es esta nueva «ley mordaza francesa»?

La reforma del artículo 24, que se ha puesto en examen y debate en la Asamblea nacional, sancionará a todos los periodistas o ciudadanos que filmen a policías durante cualquier manifestación.

Las penas, explicaba Le Parisien, se prevé que vayan desde un año de prisión a 45.000 euros por la «difusión de imágenes de un agente o cualquier otro elemento de identificación de un policía durante su intervención, ya que puede atentar contra su integridad física o psíquica».

Policía francesa

Arié Alimi, abogado y miembro de La Liga de los Derechos Humanos, ha explicado para Le Parisien, que la policía «debe ser transparente, para permitir a los ciudadanos controlar los eventuales abusos a la autoridad».

Tras las recientes movilizaciones, a través de las redes sociales, se dieron a conocer diversas detenciones de periodistas y miembros de la prensa que habían asistido a la protesta.