Políticos, fiscales y religiosos han pedido al Gobierno italiano que autorice desembarcar en un puerto a los 47 inmigrantes que esperan pisar tierra desde hace ocho días a bordo del barco de la ONG alemana “Sea Watch”, bloqueado desde ayer en aguas territoriales italianas.

El barco rescató a estas personas el pasado 19 de enero y espera desde entonces un puerto seguro, pero las malas condiciones meteorológicas obligaron ayer a las autoridades italianas a conceder a la embarcación que entrara desde aguas internacionales en el Mediterráneo a aguas territoriales italianas.

Ahora se encuentra a menos de dos millas de la costa de Siracusa (Sicilia, sur), sin que Italia le permita entrar a puerto.

El fiscal general del Tribunal de Apelaciones de Roma Giovanni Salvi declaró hoy a los medios que “la legalidad no es solo represión” y que “ninguna política de seguridad y legalidad puede basarse en la exclusión y en la discriminación”.

También la Fiscalía de Catania (Sicilia) ha solicitado el desembarco inmediato de los migrantes a bordo, especialmente de los 13 menores, de los que ocho no van acompañados.

Por su parte, el portavoz de Unicef Italia, Andrea Iacomini, ha defendido en un comunicado la necesidad de proteger a los menores y ha subrayado que no se puede “prolongar el sufrimiento de las personas rescatadas” por mucho que “la intransigencia en el tema de los desembarcos responda a una necesidad de mostrar coherencia con respecto a un programa político”.

Iacomini se refería así al hecho de que el ministro del Interior y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, mantenga los puertos del país cerrados a ONG con inmigrantes socorridos a bordo porque dice que es lo que prometió a sus votantes.

Los alcaldes de Siracusa y de Nápoles, y la asociación católica Comunità Papa Giovanni XXIII ya han trasladado su disponibilidad para hacerse cargo de estas personas si Salvini les autoriza llegar a Italia, pero el también vicepresidente del Gobierno no da por el momento su brazo a torcer.

Salvini y el otro vicepresidente del Gobierno italiano, Luigi Di Maio, han exigido en las últimas horas a Holanda que se haga cargo de estas personas, ya que la ONG lleva bandera holandesa.

El ministro de Inmigración de Holanda, Mark Harbers, afirma en una entrevista publicada hoy por el diario italiano “Corriere della Sera” que el país no está obligado a hacerlo porque la ONG gestiona su actividad de salvamento en el Mediterráneo de forma autónoma y el capitán es el responsable de encontrar un puerto seguro.

Además, argumenta que Holanda apuesta por una solución estructural que facilite la identificación inmediata tras el desembarco de los inmigrantes que tienen derecho a la protección internacional y de los que no, para que estos últimos sean devueltos a sus países de origen.

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