El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, opinó este miércoles que la carta que ha mandado el presidente iraní, Hasan Rohaní, informando de su decisión de reducir sus compromisos con el acuerdo nuclear de 2015 es «intencionalmente ambigua».

En una rueda de prensa conjunta con el ministro de Exteriores británico, Jeremy Hunt, Pompeo señaló que su país «tendrá que esperar y ver las acciones de Irán antes de decidir una respuesta».

Por su parte, el británico confirmó que el Reino Unido continuará apoyando el pacto, aunque anunció que la misiva no fue «bienvenida» y urgió a Irán a que no tome «nuevas medidas» y se adhiera a sus obligaciones porque, de lo contrario, advirtió, «habrá consecuencias».

El Gobierno iraní justificó la reducción de sus compromisos del acuerdo con Rusia, China, Francia y Reino Unido – que EE.UU. abandonó hace un año – en que el resto de firmantes no cumplen sus obligaciones.

El llamado Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, en sus siglas en inglés) limita el programa atómico de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales, pero desde la salida de EEUU ha quedado en la cuerda floja.

Además, la tensión entre EE.UU. e Irán ha aumentado recientemente después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidiera no renovar las exenciones a la compra de crudo iraní otorgadas a ocho países.

Pompeo y Hunt se reunieron hoy después de que el estadounidense viajara ayer a Bagdad tras suspender su visita a Berlín para reunirse con el primer ministro, Adel Adbelmahdi, y con el presidente de la República, Barham Saleh.

Ambos políticos abordaron asimismo la preocupación sobre la participación del gigante chino Huawei en la red 5G del Reino Unido.

Hunt señaló que el país aún no ha tomado una decisión sobre si la empresa participara en esa red, mientras que su homólogo estadounidense advirtió al Gobierno británico estar «vigilante» con la compañía china, aunque matizó que «cada país tiene soberanía para tomar sus propias decisiones.

El pasado mes de marzo, Huawei demandó al Gobierno estadounidense después de que prohibiera a las agencias gubernamentales del país el uso de sus equipos por, presuntamente, espiar a los ciudadanos a través de sus teléfonos inteligentes.

Sobre la crisis en Venezuela, Pompeo calificó de «repugnante» el apoyo de líderes políticos al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Interrogado sobre el líder de la oposición británica, Jeremy Corbyn, el estadounidense aseveró que ningún líder de un país democrático puede apoyar al régimen «asesino del dictador Maduro».

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