El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, «instó» este jueves a su homólogo francés, Jean-Yves le Drian, a que Francia se abstenga de aprobar la tasa digital con la que la Unión Europea (UE) pretende recaudar más impuestos de las grandes empresas tecnológicas, muchas de las cuales son estadounidenses.

«El secretario Pompeo instó a Francia a no aprobar el impuesto a los servicios digitales, que podría tener un impacto en grandes empresas tecnológicas de EE.UU. y en los ciudadanos franceses que cuentan con ellas», señaló el Departamento de Estado en un comunicado.

El encuentro entre ambos funcionarios se produjo en el marco de la reunión ministerial de la OTAN que tiene lugar en Washington y en la que participan los ministros de Exteriores de los 29 estados miembro de la Alianza.

El pasado 12 de marzo, los ministros de Economía y Finanzas de la UE decidieron retrasar hasta 2021 la entrada en vigor de este nuevo gravamen al constatar que sería difícil alcanzar un consenso entre todos los países de la organización antes del año próximo, cuando la institución quería imponer este nuevo impuesto.

La propuesta inicial de la Comisión Europea era crear un impuesto del 3 % sobre la facturación por ciertos servicios digitales de las compañías de internet que anualmente facturen más de 840 millones de dólares (750 millones de euros) en todo el mundo y más de 56 millones de dólares (50 millones de euros) en la UE.

Ante la imposibilidad de sacar adelante este proyecto de forma inminente en la UE, el Gobierno galo presentó hace unas semanas un proyecto de ley propio para crear un impuesto sobre los gigantes de internet en Francia.

El texto del Ejecutivo francés coincide con el de la UE al establecer un gravamen del 3 % sobre la facturación del negocio digital para las empresas con ingresos superiores a los 750 millones en el mundo, pero sólo superiores a los 25 millones en Francia.

Asimismo, ambos cancilleres abordaron la situación en Siria y hablaron, específicamente, sobre la presencia de terroristas extranjeros y la crisis humanitarias que atraviesa el país tras años de guerra.

El encuentro se produjo en los márgenes de la reunión ministerial de la Alianza Atlántica que tiene lugar en Washington.