Save the Children recordó ayer en el Congreso de los Diputados la necesidad de que se apruebe de manera urgente la Ley Integral de Protección a la Infancia y la Adolescencia. «La violencia contra la infancia parte de una sociedad que no reconoce los derechos de los niños, niñas y adolescentes. Necesitamos que la Ley de violencia contra la infancia y la adolescencia se apruebe lo antes posible para parar el sufrimiento de las víctimas.» señaló ayer Catalina Perazzo, directora de Políticas de Infancia y Sensibilización de Save the Children, en su comparecencia ayer ante la Comisión de Derechos de Infancia y Adolescencia del Congreso de los diputados. Al menos 12 menores han muerto ya por causas violentas en lo que va de año en nuestro país y en 2018, según datos del Ministerio del Interior, se interpusieron casi 38.000 denuncias que tenían como víctima a un niño o a una niña.

La infancia está sufriendo los peores efectos de esta pandemia y no puede esperar más. El apoyo ciudadano es decisivo y por ello, Save the Children continúa recogiendo firmas para la aprobación de una Ley Integral de Protección a la Infancia y la Adolescencia. Perazzo ha recordado cómo el confinamiento en sus hogares empeoró la situación de las víctimas de violencia, en especial la de los niños, niñas y adolescentes más vulnerables.

«La protección de la infancia y la adolescencia es una cuestión de Estado y la Ley debe seguir su tramitación de urgencia para que las víctimas se sientan protegidas y escuchadas» ha señalado Perazzo durante su intervención. Save the Children insiste en la importancia de que esta nueva Ley incluya entre sus fines la referencia expresa a entornos seguros, el respeto a los derechos de la infancia y la promoción de un ambiente de protección físico, psicológico y social, también en el entorno digital. La aprobación de la Ley de violencia contra la infancia y la adolescencia y el posterior desarrollo de una estrategia para su puesta en marcha no pueden quedar en un segundo plano. Se trata de una ley imprescindible que supondría un gran avance en la protección a los niños, niñas y adolescentes.

La violencia online se ha vuelto cada vez más frecuente y este es uno de los ámbitos que la Ley no puede dejar fuera: 7 de cada 10 jóvenes manifiesta haber sufrido este tipo de violencia y la edad de riesgo se sitúa entre los 10 y los 17 años. Además, el género se añade como un factor de riesgo, ya que en el 65,4% de los delitos cibernéticos las víctimas son niñas. La prevención desde edades tempranas y el acceso de herramientas de crianza positiva que acompañen a las familias son esenciales.

Combatir la violencia contra la infancia de una manera eficaz exige medidas excepcionales y de urgencia basadas en el más amplio consenso político posible de rechazo a todas las formas de violencia contra los niños, niñas y adolescentes. En plena negociación de los Presupuestos Generales del Estado, Save the Children pide que se priorice la inversión en la infancia y la adolescencia más vulnerables, y que sean el foco de cara a la reconstrucción que debe afrontar nuestro país en los próximos años.