El Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha salido al rescate y ha comenzado a dar préstamos a PP y PSOE para salvar la campaña electoral de este año. Esto es dibido a las dudas de la banca privada para financiarlas, algo que ya ocurrió el 28 de abril y se va a volver a repetir en estos comicios.

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La banca siempre gana

Dadas las dificultades para obtener la liquidez necesaria con la que pagar mítines, cartelería y demás gastos de campaña, PP y PSOE necesitan una urgente inyección de dinero. Su falta de previsión y a su absoluta dependencia externa para su financiación hace que recurran a los créditos ICO.

El ICO es un banco público adscrito al Ministerio de Economía y Empresa a través de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa. Por lo tanto, los partidos van a financiar sus campañas privadas con dinero público que debería ser destinado a grandes proyectos de inversión realizados por grandes empresas, la función principal de la ICO. La lectura ética de esta situación es terrible y el uso de las instituciones por parte de estos partidos, lamentable.

PP y PSOE recurren a los créditos de dínero público ICO para financiar su campaña electoral

El PP fue el partido que más gastó en la repetición electoral del 26 de junio de 2016: 12.251.493,92 de euros frente a los 18.021.618,83 de euros que gastó en la primera convocatoria del 20 de diciembre de 2015. Los populares recuperaron esa cantidad gracias a los 6.641.592,65 que ingresó del estado por subvenciones por sus resultados y 5.609.901,27 por los envíos electorales. El PSOE gastó en 2016 un total de 11.252.317,19 de euros, por los 13.516.915,30 de 2015.

Los bancos dicen «no»

Los tiempos han cambiado y la caída del Banco Popular, que facilitaba financiación ingente tanto a PP como a PSOE, ha dejado a estos partidos dependientes sin su suministro de fondos. La entidad contaba incluso con una sucursal especializada en esta relación con los partidos.

El Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia o Sabadell han querido restringir esta práctica. Una de las razones sons las críticas que recibían por parte de la ciudadanía y lo tocada que estaba quedando su reputación al mantener este sistema que prestamos. Otro de los motivos es que, en muchas ocasiones se daban importantes condonaciones, con la con el consiguiente golpe económico para las entidades. Estos prestamos solían derivar en gratificaciones políticas por parte de los partidos una vez alcanzado el poder, pero dada la inestabilidad del país en este terreno, la banca no puede apostar a caballo ganador cuando antaño solían acertar siempre.

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