El Partido Popular hizo un uso parcial de los informes diarios del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) para responsabilizar al Gobierno de la pandemia. Los populares accedieron estos documentos, pero omitieron la totalidad de su contenido: únicamente filtraron frases incompletas que alteran el significado global.

Tal y como señala este lunes el diario El País, el pasado 31 de julio, cuatro diputados del Grupo Popular, encabezados por su portavoz en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, Juan Antonio Callejas, se encerraron en el búnker de La Moncloa y examinaron, durante horas, los informes de situación que el Departamento de Seguridad Nacional (DSN) envió diariamente al Gobierno en las semanas previas a la crisis sanitaria en España.

No fue su única visita, ni el único partido que analizó estos documentos. El 30 de septiembre, dos de estos diputados, junto a tres senadores del PP, regresaron para completar la lectura de más de 200 documentos. Macarena Olona y Carlos Hugo Fernández-Roca, diputados de Vox, también bajaron el 21 de septiembre al refugio subterráneo para revisar los mismos textos.

Partido Popular, a través de El Mundo

Tras ello, el diario El Mundo hizo público que el presidente había recibido once alertas del Departamento de Seguridad Nacional sobre el riesgo del covid-19, entre el 24 de enero y el 14 de marzo y que las había desoído permitiendo la manifestación feminista del 8-M. Esta información se tiznaba con algunas frases de las notas que pocos días antes habían tenido en sus manos los parlamentarios del Grupo Popular y de Vox.

Tal y como señala El País, «el contenido completo de estas frases se puede conocer porque el DSN, además de incluirlas en sus informes diarios de situación, las reprodujo en una sección de su web». Entre otras, se señala la afirmación de Fernando Simón, fechada a 7 de marzo, por la que el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias decía que «el incremento de casos en las últimas horas ha sido mayor de lo habitual».

La filtración se detiene ahí, pero la frase proseguía: «Sin embargo, se trata de casos que se concentran en una comunidad autónoma y en dos núcleos de transmisión bien identificados. Por tanto, el riesgo de transmisión comunitario o el incremento de focos no conocidos o sin vínculo no han aumentado significativamente».

Publica también El País que «el hecho de que diputados y senadores tuvieran que encerrarse en un búnker blindado para conocer una información disponible casi toda ella en la propia web» del organismo se entiende «desde la premisa de que las notas dirigidas a los miembros del Consejo de Seguridad Nacional son siempre reservadas, aunque no lo sea su contenido».

Es decir, «lo que se silencia al evitar el acceso a estos informes no es que se difunda una noticia que ya es de conocimiento público, sino que se sepa que se ha considerado tan fiable y relevante como para comunicarla al presidente, quien ya no puede alegar que la ignora».

Vox, a través de Olona

Por parte de Vox, el día 5, tras la publicación de la noticia en El Mundo, Olona escribió en su cuenta de Twitter: “Quien ha filtrado esta información demuestra que le preocupa muy poco la Seguridad Nacional. Quien ha interpretado y publicado los informes demuestra poco rigor con la realidad”.