Redacción

En lo que va de legislatura el Partido Popular, con ayuda de  Ciudadanos, han vetado 57 proposiciones de ley, superando así a todos sus predecesores antes de llegar al ecuador de la legislatura. Los vetos de Moncloa se revisan después en el órgano que se encarga de pilotar la actividad parlamentaria y en el que los de Rajoy y Albert Rivera tienen mayoría (cinco miembros por los cuatro de PSOE y Unidos Podemos).

El Gobierno ha vetado desde el apoyo a emprendedores o el autoconsumo energético y la derogación del ‘impuesto al sol’ hasta la ampliación de los permisos de paternidad, la supresión de las tasas judiciales o la propuesta para que el Estado asuma las exhumaciones de la guerra civil y la dictadura.

La justificación del Gobierno es que esas iniciativas suponen un aumento del gasto presupuestario no previsto. Sin embargo, algunas de las reclamaciones de la oposición tampoco se verán reflejadas en las cuentas públicas que Cristóbal Montoro llevará al Congreso tras la semana santa.

El veto más duro: la subida de las pensiones

Es el caso de la subida de las pensiones, el Gobierno justifica en su veto a la propuesta de que se vincule su aumento al incremento del IPC que supone una desviación presupuestaria, pero a la hora de sacar adelante los presupuestos, Hacienda ha planteado una subida de hasta el 3% de las pensiones mínimas y no contributivas.

La exigencia de miles de personas de armonizar las pensiones al IPC será únicamente para quienes reciban menos de 9.800 euros anuales (en esos casos aumentarán un 1,5% en 2018) mientras que hasta los 12.040 euros solo crecerán el 1%.

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