Madrid se ha convertido en la agencia de colocación del Partido Popular. Tanto la Comunidad como el Ayuntamiento son el destino predilecto de cargos y asesores de la vieja guardia de Génova. Enchufados pagados con el dinero de todos. Han aumentado las áreas (cinco más que en la época de Carmena); los concejales con responsabilidad en el Gobierno (seis más) y los puestos directivos (14 más). Todo ello suma 3,7 millones más de gasto. Por otro lado, también ha aumentado el número de personal eventual (de 188 a 197), lo que implica un millón más al año. El Ejecutivo actual consume más recursos que el de Manuela Carmena. Se organiza a través de nueve áreas principales de gobierno (Movilidad y Medio Ambiente, Urbanismo, Servicios Sociales…) a las que hay que sumar seis áreas delegadas, dependientes de alguna de las anteriores. En total suman 15, cinco más de las que había con Ahora Madrid. Han aumentado de 20 a 26 los concejales con responsabilidad de Gobierno y han crecido un 15% los puestos directivos, de 88 a 102. Ahora hay 197 puestos eventuales, que suponen un coste de 11 millones de euros. En total, el actual Ayuntamiento cuesta 27,8 millones al año.

Polémicos fichajes

Uno de los ‘dedazos’ más llamativos en la administración pública es Ángel Carromero como director general de Coordinación de la Alcaldía. Más Madrid lo consideró «contrario a derecho y lesivo para los derechos e intereses de los ciudadanos». Ángel Carromero se hizo famoso cuando fue condenado a cuatro años de prisión por la muerte de los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero en un accidente de tráfico, cuando él conducía, ocurrido en julio de 2012 en la isla caribeña. En aquellas fechas, Carromero era un cachorro emergente del PP apadrinado por José María Aznar y Esperanza Aguirre. El hoy presidente del PP, Pablo Casado, era su amigo y mentor político y se convirtió en el portavoz de la familia cuando se produjo el incidente en Cuba. Ángel Carromero estuvo preso seis meses en las cárceles cubanas y condenado a cuatro años de prisión por “conducta imprudente” que causó la muerte de los disidentes. Más Madrid presentó un recurso contra este designamiento, ya que estos nombramientos deben aplicarse “atendiendo a criterios de competencia profesional y experiencia”.