Tras la polémica surgida en fechas recientes por la utilización partidista del monumento por parte de José Muiño, alcalde de Cabana, al realizar un acto de entrega de premios con la presencia de un alto cargo del partido popular sin haber informado previamente a la Diputación de A Coruña, de manera repentina y dos días antes de la convocatoria electoral gallega se anuncia la entrega de un galardón para el Dolmen de Dombate otorgado por el Clúster de la Madera y el Diseño por “la apuesta por el desarrollo sostenible y la utilización de materiales naturales” por la musealización realizada cuando numerosos expertos han manifestado que el edificio no cumple de manera idónea la función para el que fue diseñado.

Especialistas como el profesor de la Universidad de Barcelona Joan Santacana han reflexionado acerca de la actual situación del enclave de referencia del Neolítico gallego, pues durante una visita al monumento afirma que lo que llama la atención “poderosamente” es que el corte estatigráfico está, literalmente, “pintado de verde” porque “ha sido atacado por los hongos y la humedad“, lo que también es muy perjudicial para las pinturas que atesora el monumento.

Por eso, “mantener en buen estado un corte estratigráfico obligaba a desviar las filtraciones de humedades y aguas, cortando todos los procesos de capilaridad que pudieran afectar el subsuelo del monumento” pues “de lo contrario, todos sabíamos que la tierra es un gran organismo vivo, que inmediatamente estaría atacado por los hongos y se destruiría” -afirma Joan Santacana-. Este era, en definitiva, otro de los motivos “por los cuales era necesario construirle una caja climatizada y controlada térmicamente”.

Santacana se pregunta “¿por qué le han construído este costoso andamio si no iban a proteger las pinturas?” y “¿de qué sirve todo ello si se va a enmohecer todo el túmulo?“, considerando finalmente que el actual recinto que acoge el dolmen es como “una enorme estructura que no tiene mucho sentido si nos atenemos a la conservación“.

¿PREMIAR EL QUÉ?

En este contexto, con un edificio que no está cumpliendo la función para el que fue diseñado, con la constante masificación del recinto en un plan de actividades municipal autorizado por la Diputación de A Coruña que no tiene ni pies ni cabeza y con la utilización interesada del monumento, que se ha convertido en improvisado salón de actos para cualquier tipo de actividad imaginable, no hay nada que premiar, más cuando el acto, bajo la excusa de ser el “Día Mundial de la Construcción Sostenible“, va a realizarse tan sólo 48 horas antes de las elecciones autonómicas.

Frente a la situación que se vive en el Centro Arqueológico desde el 2016 , la Plataforma Salvemos Cabana seguirá apostando por una gestión profesional y especializada en la que a favor del bien arqueológico y bajo las directrices de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural se establezcan limitaciones de uso y una serie de condicionantes para la correcta interpretación y salvaguarda del monumento, algo que en las actuales circunstancias parece lejos de conseguirse pues Dombate parece haberse convertido, por desgracia, en una veleta utilizable a la mayor conveniencia del poder de turno.