La CEOE y le Antonio Garamendi, su presidente, han decidido seguir su propio camino y no apoyarán de buenas a primeras al Gobierno en la «reconstrucción» tras la pandemia. No hay otra forma de resumir la situación vivida en una convención de la CEOE montada en «tres días» y con la presencia de todos los pesos pesados del mundo empresarial nacional.

Los pesos pesados del IBEX 35 han salido a la palestra este lunes para exigir al Gobierno que no lleve a cabo dos de las medidas más que necesarias del pacto de coalición firmado entre el PSOE y Unidas Podemos en la primera semana de enero para paliar la crisis provocada por el COVID-19.

El mensaje está claro: ni derogación de la reforma laboral ni subidas de impuestos a los bancos y a las rentas altas. Desde el presidente de Inditex, Pablo Isla, a la máxima responsable del Banco Santander, Ana Patricia Botín, pasando por Juan Roig, presidente ejecutivo de Mercadona, todos dejaron dejaron el recado al Gobierno sobre por dónde deben ir las líneas maestras de su política económica en uno de los mayores momentos de necesidad del país. A la cita inaugural de este lunes han acudido otros grandes prebostes de la economía, como los máximos mandatarios de Banco Santander, Mercadona, Bankia, Naturgy, Endesa, Acciona y Red Eléctrica, entre otras empresas.

‘Empresas españolas liderando el futuro’, que así se llamó la cumbre, quiso poner los puntos sobre las íes. Las empresas quieren encabezar la «reconstrucción» de la economía española tras la pandemia, pero a su manera, sin perder beneficios, y reivindican su papel clave como «creadores de empleo».

«Todo el mundo cuando le he llamado no ha dudado y me ha dicho adelante», explicó Antonio Garamendi en un acto de presentación de la cumbre ante los medios. «Vamos a decir lo que pensamos que es bueno para nuestro país. Habrá otra gente que opine diferente, nosotros creemos que hay que hacerlo así», señaló

«Que todos seamos conscientes de que nos enfrentamos a una crisis de una magnitud enorme», alertó el presidente de Inditex. Pablo Isla ha reclamado «seguridad jurídica para empresas e inversores», y ha pedido «huir de dogmatismos y de ideas preconcebidas en las medidas para salir de la crisis. Tan importante como las medidas que se tomen es no desmontar lo que está funcionando. No hay que revertir las reformas eficaces». El presidente de Inditex ha apostado por debatir sobre «cómo generamos más crecimiento económico y, en consecuencia, más recaudación» como alternativa a «la subida de tipos impositivos».

El del presidente de Mercadona, Juan Roig, ha señalado que «la economía española lo que necesita es ser más flexible y competitiva, no introducir rigideces que sean negativas para la creación de empleo».

Los seis representantes de la banca española también han sido contundentes al defender que no quieren mayores impuestos. El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, se ha centrado específicamente en el impuesto a las transacciones financieras, conocido como Tasa Tobin. «Es muy contraproducente que se le pida al sector esfuerzos extraordinarios en forma de impuestos o requerimientos de diverso tipo que puedan incidir en su rentabilidad, porque el desarrollo de un país requiere que sus bancos sean rentables», ha apuntado.