Prevenir antes que curar: ¡¡Nuestros bosques se queman¡¡

Ana García de la Torre
Secretaria Confederal de Salud Laboral y Medioambiente de UGT


A raíz de los incendios forestales que estamos sufriendo en el norte de nuestro país – Cinco Comunidades Autónomas,  Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y Navarra, con numerosos focos activos principalmente en Asturias y Cantabria-, volvemos a poner la voz de alarma y reclamar al Gobierno que apueste por la prevención activa y por la correcta gestión y ordenación del territorio.

Debemos hacer una seria reflexión sobre cuál es la situación actual de nuestros bosques. En España, contamos con casi 28 millones de hectáreas de masa forestal repartida por todo el territorio. Castilla y León, Andalucía y Castilla-La Mancha son las Comunidades Autónomas que presentan mayor superficie de masa forestal con casi 5, 4,5 y 3,5 millones de hectáreas respectivamente.

El Inventario de Daños Forestales en España 2017 (IDF) arrojó datos preocupantes, puesto que los resultados obtenidos respecto al año 2016 muestran un claro empeoramiento del estado general del arbolado. Ha disminuido el número de árboles sanos (pasando del 78,2% del año 2016 al 72,2%) y ha aumentado el de dañados (del 18% al 24,8%).

Desde UGT consideramos de vital importancia establecer planes encaminados a la mejora de nuestros bosques, ya que son fundamentales para proteger la diversidad biológica y combatir el cambio climático. Es necesario gestionarlos sosteniblemente y luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y de la masa forestal, así como la pérdida de biodiversidad.

El informe, además, habla de la importancia que tiene el aumento de temperatura y de cómo puede afectar a nuestros bosques. En este sentido, el 2018 fue el cuarto año más caluroso del planeta desde que se tienen registros precisos. Además, los últimos 5 años coinciden con los 5 años con las temperaturas más altas.

La temperatura media del planeta está por encima de 1ºC respecto a la época preindustrial. Este dato empeora si nos centramos en España, donde ya nos situamos en torno al 1,5ºC. Un sinfín de estudios científicos indican que, la región mediterránea va a sufrir de manera más intensa los impactos del cambio climático, por lo que somos especialmente vulnerables.

El aumento de la temperatura y las olas de calor, unida con largos periodos de sequía van a hacer que los incendios forestales se produzcan de manera más virulenta y se aumente el periodo de mayor riesgo. En este sentido, indicar que, en el año 2017, el 55% de los grandes incendios forestales se produjeron en el mes de octubre y el 10% en el mes de abril (fuera de los teóricos meses de alto riesgo de incendio).

La verdadera solución ante los incendios forestales pasa por una estrategia de lucha contra incendios basada en la prevención. Es necesario hacer una planificación territorial adecuada, poniendo en marcha políticas de desarrollo rural que fijen a la población y creen empleo. Hay que hacer el territorio menos inflamable y más resiliente al cambio climático. No podemos basarnos únicamente en adquirir más vehículos para la extinción (España y Portugal gastan entre el 70% y el 90% de los presupuestos en labores de extinción[1]), hay que cambiar el enfoque.

Dentro de esa estrategia preventiva, hay que desarrollar también líneas pedagógicas de información y asesoramiento a las poblaciones rurales que dependen y subsisten del medio.

Si no modificamos la forma de actuar, las consecuencias de los incendios forestales serán cada vez más dramáticas. A día de hoy los incendios forestales son uno de los desafíos más importantes para nuestro país, tanto desde el punto de vista ambiental, como económico y social y las respuestas políticas tienen que estar a la altura.

Desde UGT queremos insistir en que se deben establecer, desde las diferentes Comunidades Autónomas, planes reales y eficaces contra los Incendios Forestales, que pasen por la continuidad durante los 12 meses del año de los trabajadores y trabajadoras del sector y por el establecimiento de labores preventivas todo el año, y en especial en la época invernal, ya que los incendios forestales se apagan en invierno.

Por último, desde UGT reconocemos y valoramos el trabajo arduo y difícil (y muchas veces en condiciones extremadamente precarias) de los más de 6.000 agentes medioambientales que cuidan de nuestros bosques y de los más de 25.000 bomberos forestales que luchan contra la lacra que suponen los incendios forestales en nuestro país.

[1] El polvorín del noroeste. Propuesta ibérica de WWF España y ANP / WWF Portugal para la prevención de incendios. WWF 2018.

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