El primer ministro de Perú, César Villanueva, quien renunció este viernes al cargo, reiteró que el presidente Martín Vizcarra no buscará la reelección en los comicios generales de 2021, a pesar de que prepara un plan de competitividad «a largo plazo» para su país, que será anunciado en julio próximo.

Villanueva convocó este sábado a una rueda de prensa en la que ofreció un balance de su gestión y señaló que el Ejecutivo busca que Perú sea «un país competitivo, que se reforma» y ese es el motivo de sus planes a largo plazo.

«No porque el presidente Vizcarra piense en la reelección, sino porque estamos dejando un plan de competitividad que será anunciado por el presidente el próximo julio y es una visión del país», dijo.

Políticos opositores y algunos analistas insisten cada cierto tiempo en que la reelección es uno de los objetivos de Vizcarra, aunque este ha señalado en varias ocasiones que no buscará seguir en el cargo, ya que la Constitución prohíbe la reelección inmediata.

Villanueva dijo que tanto él como Vizcarra son «hijos de la cultura de la descentralización», al haber sido gobernadores regionales, y aseguró que esta «no es administrativa», sino que plantea «un ordenamiento territorial más profundo» que permita que las propias regiones «puedan elegir sus espacios de desarrollo».

Tras indicar que tiene «una amistad y un reconocimiento» hacia Vizcarra, aseguró su salida de la presidencia del Consejo de Ministros es «simplemente un acuerdo conjunto» y que volverá a ocupar su escaño en el Congreso, ya que es legislador por el partido Alianza para el Progreso (APP).

Villanueva recordó que Vizcarra «lo invitó a trabajar en su gobierno» hace aproximadamente un año, «en un momento bastante difícil, bastante complejo, políticamente», cuando el Ejecutivo sufría las arremetidas de la oposición fujimorista, que dominaba el Congreso, y se destapó un escándalo de corrupción en la Judicatura.

El aún primer ministro dijo que durante su gestión se cumplieron los planteamientos del Ejecutivo, entre los que mencionó al tema de «integridad y lucha contra la corrupción», la búsqueda de tener «un país institucionalizado» y el fortalecimiento de la economía.

Sobre los dos primeros dijo que se tomaron «medidas audaces», aunque reconoció que implican «una lucha de largo aliento hacia adelante» y, en lo económico, destacó que se logró un crecimiento de 4 % en el producto interno bruto (PIB), se detuvo el déficit fiscal y bajaron los costos operativos de la administración pública.

«Me voy muy tranquilo, muy contento de haber cumplido esta etapa con el presidente Martín Vizcarra y con toda la decisión de seguir ayudando al presidente hasta el final de su periodo», concluyó.

Este viernes, tras confirmar que se había aceptado la renuncia de Villanueva, el Gobierno peruano señaló que Vizcarra le agradeció «profundamente el trabajo realizado con compromiso y entrega».

Poco antes, Vizcarra aseguró, durante su participación en una ceremonia por el Día Internacional de la Mujer, que la presencia femenina en su Gabinete de ministros debe aumentar «hasta llegar a la paridad» de género.

El anuncio de la salida de Villanueva se produjo, además, un día después de que una encuesta confirmara la caída de la popularidad de Vizcarra, que pasó en el último mes del 63 % al 56 %, su cifra más bajo desde septiembre de 2018, mientras que su desaprobación subió del 32 % al 36 % en el mismo período.