Alrededor de 400 personas se movilizaron este sábado en las calles centrales de Madrid pidiendo un cambio del modelo de estado. La manifestación, convocada por la plataforma republicana 25-S, llega en un momento crítico para la monarquía española tras las últimas informaciones sobre los negocios ocultos del rey emérito en Suiza. Una pancarta con el lema “Borbón a prisión. Por una República popular» abría paso a este desfile tricolor.

Desde los colectivos antimonárquicos afirman no estar de acuerdo con poner un cordón sanitario entre el rey emérito y el resto de la Casa Real y creen que ahora se debe plantear un cambio del modelo de Estado. Se han podido oír gritos de “el borbón a prisión” y “abajo la monarquía y toda la herencia franquista”.

“Se acerca la hora de acabar con tanta corrupción impune. A todo ese poder económico, político e institucional, a pesar del vergonzoso concierto mediático que une en una misma orquesta a socialdemócratas y a fascistas, cada día se le ve más la cara siniestra de la dictadura de la que procede”, fue uno de los muchos discursos narrados durante la marcha.

La convocatoria empezaba trastocada ya que la Subdelegación del Gobierno en la capital no había permitido la marcha, algo que no ha parado a los convocantes. Puede resultar llamativa esta situación, pero es lo que ha sucedido, por ejemplo, con las caceroladas «cayetanas» sin que nadie haya movilizado a la policía para realizar identificaciones.

Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido con las protestas iniciadas en el barrio de Salamanca, un férreo cordón policial impedía a los allí reunidos desfilar. Durante casi media hora se han sucedido las identificaciones, tanto de manifestantes como de periodistas. Cómo puede verse en el siguiente vídeo, las diferencias entre las actuaciones policiales contra republicanos y contra «cayetanos» es más que evidente: