Primera votación que se celebra en el parlamento británico desde que Boris Johnson llegó a Downing Street y primera derrota para el Primer Ministro británico. La oposición, que se ha aliado con un grupo de diputados conservadores ‘rebeldes’ que ya habrían sido expulsados del partido por haber votado contra el gobierno pero mantienen su escaño, ha aprobado este martes por la noche la moción que les permite impedir que Reino Unido abandone la Unión Europea el próximo 31 de octubre si no hay acuerdo con Bruselas.

El resultado de dicha votación ha sido 328 votos a favor y 301 en contra. Tras conocerse los resultados, Boris Johnson ha insistido: «No quiero unas elecciones”, ha dicho, pero si los parlamentarios votan a favor de pedir “otro retraso inútil al brexit, esa sería la única forma de resolver esto”.

Para llevar a cabo sus planes, Johnson necesita el apoyo de la oposición y su líder, Jeremy Corbyn, pero este le ha respondido que si quiere conseguirlo antes tendrá que esperar a que la ley que hará que el brexit sin acuerdo deje de ser una opción sobre la mesa, sea una realidad. El miércoles se producirá la votación definitiva.

Johnson insiste en negarse a pedir una extensión a Bruselas y, como aseguró que haría si el plan de la oposición y los rebeles ‘tories’ de impedir el brexit sin acuerdo salía adelante, ha respondido sacando la ficha de las elecciones anticipadas. Tras conocerse el resultado de la votación, él mismo ha anunciado ante el resto de diputados que inmediatamente presentaría una moción para activar la maquinaria, pero no puede hacerlo unilateralmente. Lo que haría este mismo miércoles es pedir a la cámara que le dé poderes para hacerlo.

El procedimiento consiste en presentar una moción que necesita los votos a favor de dos tercios de ‘los comunes’; es decir, que le apoyen al menos 434 parlamentarios de los 650 que forman la Cámara de los Comunes. Los conservadores y sus socios de gobierno del Partido Democrático Unionista de Irlanda del Norte sólo suman 320. El Partido Liberal Demócrata no lo apoyaría y de momento, tampoco los laboristas.

Aunque con uno de los peores resultados para los conservadores de los últimos años, las encuestas siguen dándoles como ganadores y subiendo. La última, realizada entre el lunes y el martes, dice que el partido de Johnson se impondrían con un 35% de los votos y que los laboristas se quedan con un 25%.