El heredero al trono británico, el príncipe Carlos de Inglaterra, habría aceptado un donativo de un millón de libras, unos 1,2 millones de euros, para sus organizaciones benéficas de familiares directos de Osama Bin Laden, según ha revelado The Sunday Times.

De acuerdo con el periódico, Bakr Bin Laden, el patriarca actual de la familia del terrorista, y su hermano Shafiq, ambos hermanastros por parte de padre de Osama, fueron los encargados de transferir el dinero. El diario explica que no hay indicios de que ni Bakr ni Shafiq Bin Laden estuviesen relacionados con el terrorismo.

En octubre de 2013, dos años después de la muerte de Osama Bin Laden, ejecutado en Pakistán en una operación militar de EE UU, al ser acusado de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en ese país, el heredero de la Corona británica mantuvo un encuentro con Bakr Bin Laden en su residencia oficial de Clarence House.

El príncipe Carlos aceptó un donativo de 1,2 millones de euros de la familia de Bin Laden / Imagen: Reuters
El príncipe Carlos aceptó un donativo de 1,2 millones de euros de la familia de Bin Laden / Imagen: Reuters

La advertencia de sus asesores

El príncipe Carlos aceptó el donativo pensando que rechazar ese dinero sería embarazoso de cara al empresario saudí, a pesar de la advertencia de varios asesores de que «no sería bueno para nadie» y podría dañar su reputación.

El donativo se depositó en la cuenta del Fondo Benéfico del Príncipe de Gales (PWCF) a través del banco de la monarquía Coutts. El dinero que se transfiere a ese Fondo Benéfico se distribuye mediante subvenciones a organizaciones británicas sin ánimo de lucro.

En un comunicado, Ian Cheshire, presidente del PWCF, ha asegurado que «la donación de Bakr bin Laden en 2013 fue cuidadosamente considerada» y acordada por los cinco fideicomisarios de la época, si bien, según The Sunday Times, al menos uno expresó sus dudas sobre aceptar un donativo de la familia del terrorista.

Estos fideicomisarios eran Amelia Fawcett, una alta ejecutiva que actualmente preside los famosos jardines botánicos londinenses de Kew; Michael Rake, expresidente de BT; John Varley, antiguo director ejecutivo de Barclays; el académico Kenneth Wilson y William Nye, entonces el principal secretario privado de Carlos.

«La donación fue cuidadosamente considerada en el 2013», señaló Cheshire. «Se tomaron las diligencias oportunas, con información de múltiples fuentes, incluidas las del Gobierno británico. La decisión de aceptar la donación fue tomada por la totalidad de los administradores, e insinuar lo contrario no es correcto».

La Comisión británica de supervisión de las organizaciones benéficas decidió no investigar este donativo, aunque se desconoce cuál era el objetivo de Bakr Bin Laden en el momento de su donación, al no tener intereses directos en el Reino Unido.

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