Para la Asociación Salvemos Cabana, en contraste con las promesas vendidas desde el actual Gobierno de la Xunta y su Presidente, esta nueva norma, aprobada por la vía del rodillo parlamentario del PP, no contribuirá a fomentar un sector eólico más eficiente y sostenible, sino únicamente a maximizar las cuentas de resultados de las grandes corporaciones del sector energético.

De hecho, la Ley 5/2017, de fomento de la implantación de iniciativas empresariales en Galicia, abre un nuevo y negativo escenario al simplificar de manera notable la tramitación de los proyectos eólicos y reducir de manera significativa los plazos de información pública, dificultando el debate social que sería pertinente sobre su conveniencia o no para las comunidades.

Un buen ejemplo son los proyectos eólicos proyectados en la Costa da Morte, como el Pena Forcada-Catasol II, ya autorizado y en fase de recurso y el Mouriños, todavía en fase de tramitación y que el esta semana ha sido declarado de especial interés junto con su línea de evacuación eléctrica, lo que tendrá como efecto la tramitación prioritaria y con carácter de urgencia y la reducción a la mitad de los plazos necesarios en la instrucción del procedimiento de la autorización administrativa previa y de construcción, así como de los plazos en el proceso de tramitación ambiental y sectorial. En ambos casos se trata de proyectos tremendamente lesivos a nivel ambiental y que cuentan con un mayoritario rechazo social en las localidades afectadas de Laxe y Cabana de Bergantiños.

Es importante recordar que en el texto de la Ley 5/2017 figuran afirmaciones contrapuestas y sin sentido, pues al mismo tiempo que se habla de «garantizar» la «sostenibilidad ambiental» del sector eólico y proteger al medio natural con un «escrupuloso respecto a la Red Natura», la realidad es que desde la actual Administración autonómica se están autorizando a las grandes eléctricas repotenciaciones de parques eólicos situados dentro de las zonas protegidas a nivel europeo sin mayores objecciones.