En el primer debate electoral de los candidatos catalanes a las generales, organizado por ‘La Vanguardia’, Batet ha acusado a los partidos independentistas y a PP y Cs de haber hecho una pinza para rechazar las cuentas generales, que –ha defendido– eliminaban copagos e invertían en Cercanías como ninguno: «Se han instalado en el cuanto peor mejor».

Asens ha reprochado a los partidos independentistas acabar con las posibilidades de diálogo con el Gobierno al enmendar a la totalidad los PGE, y lo ha puesto como ejemplo para pedir que el diálogo debe hacerse «sin condiciones».

Rufián le ha contestado que quien acabó con el diálogo fue el Gobierno del PSOE, después de que el PP, Cs y Vox convocaran una manifestación en Madrid en rechazo de un relator para el diálogo en Cataluña, y que por eso presentaron la enmienda.

En la misma línea, Borràs ha replicado a Batet: «¡Pero si fueron ustedes quienes no quisieron negociar los Presupuestos!», y ha asegurado que Podemos se mostró más firme en la defensa de las cuentas que el propio Gobierno central, que era quien los impulsaba y necesitaba los apoyos.

PROPUESTAS ECONÓMICAS

La candidata popular, Álvarez de Toledo, ha reivindicado la gestión económica del Gobierno de Mariano Rajoy y ha apostado por una reforma fiscal que rebaje todos los impuestos: «Más apertura y más libertad».

La candidata socialista Batet ha defendido las políticas económicas y sociales del Gobierno de Sánchez, como la subida del SMI y la gestión de las pensiones, y ha insistido en que quiere «consolidar un modelo de cohesión social» y un crecimiento económico que sirva para redistribuir entre toda la población.

Frente a ambas, Inés Arrimadas (Cs) ha sostenido que los problemas de España, como la educación, el paro y las infraestructuras, han sido los mismos cuando ha gobernado el PP que cuando ha gobernado el PSOE, y ha alertado de las consecuencias que puede tener otro gobierno de Pedro Sánchez «con populistas en lo económico y nacionalistas en lo territorial».

Por parte de ERC, Rufián ha argumentado que lo que divide un país no es un referéndum, sino los desahucios y la pobreza infantil, y ha planteado traspasar la competencia de Cercanías a la Generalitat, hacer el Corredor Mediterráneo y subir el SMI a 1.000 euros.

Al igual que Rufián, Borràs ha culpado al Estado de las empresas que se fueron de Cataluña tras el 1-O, y ha calificado de nocivas las políticas económicas de PP y PSOE: «Por eso la independencia es el proyecto más social y más viable para Cataluña».

Asens ha destacado la gestión de los comuns al frente del Ayuntamiento de Barcelona y el papel que ha tenido Unidos Podemos en algunas medidas sociales pactadas con el PSOE, y ha asegurado que si gobiernan subirán el SMI a los 1.200 euros y acabarán «con las cloacas del Estado».