El pasado 7 de mayo el exagente de policía Luis Antonio González Pacheco, más conocido como «Billy el Niño», fallecía a causa del coronavirus sin haberse sentado en el banquillo y con todas sus condecoraciones en vigor.

Este lunes, PSOE y Unidas Podemos han registrado una iniciativa en el Congreso para retirar, a título póstumo, esas medallas al comisario acusado de torturas durante el franquismo.

La proposición insta al Gobierno a revocar las condecoraciones y recompensas concedidas por el Estado tanto a Antonio González Pacheco como a funcionarios y autoridades de la dictadura franquista que hubiesen realizado «actos u observado conductas manifiestamente incompatibles con los valores democráticos y los Derechos Humanos», con la consecuente pérdida de los beneficios económicos que lleven asociados.

«Fueron muchos los agentes del aparato de represión del Régimen que fueron condecorados por sus servicios pese a que su desempeño estuvo marcado por constantes vulneraciones de los derechos humanos sobre la población civil», señala el texto. Toca poner fin «de forma inmediata» a esta «injusta e indigna situación», incide.

Según señalan ambos partidos en su iniciativa, todavía se está pagando «el importe de 115 medallas policiales concedidas antes de 1979 a agentes de policía de la dictadura franquista».

También proponen adoptar las iniciativas normativas precisas «para revisar e invalidar todas las distinciones, nombramientos, títulos honoríficos y demás formas de realzar a personas y entidades que supongan exaltación o enaltecimiento del golpe militar de 1936, la Guerra Civil y del franquismo, así como la elaboración de un catálogo de títulos nobiliarios concedidos entre 1948 y 1978, que representen la exaltación de la Guerra Civil y dictadura, para su supresión».

Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno, pedía perdón ante la «vergüenza» de que el «torturador» muriera «sin haber sido juzgado y con medallas.

Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno y ministra de Presidencia y Memoria Democrática confirmaba la pasada semana en el Senado que el Ejecutivo seguía con sus planes de quitar honores a ‘Billy el Niño’ aunque fuera después de muerto. 

«Transcurridos más de 40 años desde el fin de la dictadura franquista, España aún tiene una deuda pendiente con las víctimas que sufrieron la represión por parte de funcionarios y agentes de policía del Estado», zanja el texto.