El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha avisado este sábado de que el objetivo político de la Crida Nacional per la República, de la que es presidente impulsor, es “contar los días que faltan para ser una república reconocida internacionalmente”.

Al grito de ‘presidente’ por parte de los más de 4.000 personas presentes en el congreso fundacional del movimiento, Puigdemont ha comparecido a través de videoconferencia desde Waterloo, desde donde ha apelado a actuar con el “espíritu crida” para poder vivir en una democracia plena, fuerte, de libertades y respeto.

A la espera de conocer los resultados de la votación para saber quién liderará la Crida, ha asegurado que los que la pilotarán tomarán decisiones políticas “para la gente, pero sobre todo con la gente”, y ha llamado a construir y solidificar el espacio que representa.

“Todos los que crean que tenemos que ir juntos y unidos, este es su espacio político”, ha exclamado Puigdemont, consciente de que queda un camino largo, no exento de sufrimiento, para ganar más democracia, libertad y futuro.

A su juicio, en la Crida caben todas las ideologías que quieran vencer “a un Estado autoritario, y más ahora que habrá un juicio político que se ha montado de forma vergonzosa”, y ha advertido de que si se renuncia a la actitud que reivindica habrá más dolor, miedo y represión.

“Hemos venido para asegurar que el camino emprendido el 1 de octubre lo terminaremos y nos llevará a tener un estado, con el que tenemos derecho a soñar”, ha sostenido Puigdemont, tras añadir que no se rendirá, y que comodidad y conformismo equivalen a una forma de rendición.

“No tenemos derecho a rendirnos, a la comodidad y al conformismo”, ha destacado el expresidente de la Generalitat, que ha defendido que la nueva dirección de la Crida actuará con un liderazgo de suma, sin exclusiones ni vetos.

PUIGDEMONT Y TAMARA CARRASCO

Antes del anuncio de los resultados del cónclave, Puigdemont y la supuesta ‘cabecilla’ de los Comités de Defensa de la República (CDR), Tamara Carrasco, a la que un juez mantiene la prohibición de salir de Viladecans (Barcelona), han comparecido también a través de videoconferencia.

Puigdemont, aclamado por los congresistas al grito de ‘presidente’, ha asegurado que Carrasco es un ejemplo del tipo de sociedad que se necesita y que el Estado, con su ejemplo, intenta intimidar y criminalizar el compromiso político de los ciudadanos: “Tu sufrimiento, la injusticia de la que eres víctima, es un intento de demostrarnos hasta donde está dispuesto a llegar el Estado, que no tiene alma”.

“A nosotros nos toca ponerle límites. Queremos vivir en una Catalunya donde quien quiera expresar su compromiso, tener derecho a la disidencia, podamos movilizarnos para tenerlo”, ha exclamado.

Carrasco ha defendido que hay muchas maneras de hacer política, desde las instituciones y la calle, y ha deseado suerte a la Crida: “Hace años que sufrimos la represión del Estado. Siempre que defendamos los derechos civiles y las personas nos encontraremos en el camino. Cuando vuelva me tendrá a su lado”.

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