Javier Bauluz lleva décadas por el mundo retratando la desesperación, el hambre y la soledad. Ahora se encuentra en Gran Canaria para captar los rostros de la migración, aunque lamenta no tener acceso. El fotógrafo y premio Pulitzer es una de las referencias del fotoperiodismo español y ha querido denunciar las trabas que se pone a los reporteros para cubrir y retratar el trato a los inmigrantes a las islas.

“Primer día de muelle Arguineguín liberado, abierto al público, con llegada de pateras. Varios policías aparecen y pretenden alejar a los periodistas. Uno me aprieta nervioso del antebrazo y le contesto. Dos denuncias por Ley Mordaza, por falta de respeto y negarme a identificarme”, ha compartido en su cuenta de Twitter incluyendo un vídeo.

En las imágenes subidas en Twitter por el fotógrafo se ve a unos agentes de la Policía Nacional entorpeciendo su trabajo en el muelle de Arguineguin, donde son desembarcados los migrantes que llegan bajo control de Salvamento Marítimo.

Vídeo | El fotógrafo Javier Bauluz, Premio Pulitzer, denuncia las trabas policiales para retratar la migración
El Premio Pulitzer Javier Bauluz denuncia el acoso policial por retratar la migración

¿Qué quiere retratar Bauluz?: 600 fallecidos en 2020 y una «nueva Moria»

A pesar de ser una ruta arriesgada que ya se ha cobrado la vida de más de 600 personas en este 2020, las llegadas de inmigrantes a las Islas Canarias se han multiplicado por diez este año y están provocando la saturación de los servicios de acogida y una crisis para el archipiélago.

Lo crudo de la situación ha llegado incluso a la TV pública británica, que en un reportaje de Guy Hedgecoe pone el foco en la dureza de las travesías de los inmigrantes por el Atlántico y en la desesperación que hace que, a pesar de ello, recurran a esta vía para buscar una vida mejor en España y Europa.

El reportaje señala también la crisis que está viviendo Canarias por la llegada de 19.000 inmigrantes este año, 7.000 sólo en noviembre y denuncia el «caos» que supuso el campamento improvisado en el muelle de Arguineguín, con las autoridades locales y españoles intentando no convertir Canarias en un «nuevo Moria». Está siendo «utilizado como improvisado campamento», señala, donde los inmigrantes han estado hacinados y sin servicios básicos, aunque resalta que España finalmente lo ha desmantelado y alojado a los inmigrantes en hoteles vacíos por la pandemia.

Menciona que ha habido críticas al gobierno por su gestión y algunos hablan de «invasión». Pero enfatiza que muchas voces en España se muestran comprensivos con los inmigrantes y defienden no convertir Canarias en un «nuevo Moria» porque «no es el estilo de nuestra política migratoria».